text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Pedagogía

      

 

 

 

 

 

 

 

-¿Qué tal ha sido la experiencia de ser profesor durante estos años?
-Me siento súper orgulloso. Como en la vida, en la educación hay instantes gratos e ingratos, pero a la hora de hacer un balance los momentos buenos son más, de manera que he sido feliz en esta profesión. He sentido el cariño de los alumnos y sus familias. Independiente del reconocimiento social, económico o valórico que pudiesen tener los profesores, creo que esta es una de las profesiones más importantes para la sociedad.

-A su juicio, ¿ha existido un cambio en la formación de los futuros profesores?
-Siento que la profesión docente ha ido en desmedro. Hay universidades e institutos que casi dictan la carrera a distancia, de forma muy poco seria, muy poco enaltecedora. El profesor es una persona que tiene que saber mucho del ser humano, de los afectos, de los aspectos cognitivos del aprendizaje, y eso darlo sólo durante los fines de semana me parece una falta de respeto. Afortunadamente se están dando pasos en la dirección de recoger todo lo que se ha mal sembrado y llevarlo al ámbito universitario que es donde corresponde.

-¿Cree entonces que la enseñanza de la docencia se ha deshumanizado?

-Se ha mercantilizado, y en este caso mercantilizar y deshumanizar puede que sean sinónimos. Hay entidades que lo único que les interesa es tener alumnos cautivos para que las financien, pero ellos no “financian” la calidad. No hay un trato digno cuando se le quiere dar a la educación sólo un interés económico.

-Respecto al mercado del trabajo ¿cuál es su opinión?
-Es inestable en el sentido que aún no hay una política clara respecto a cuáles son los deberes y derechos dentro del ámbito laboral. Tenemos tres tipos de educación: la municipalizada, la subvencionada y la particular. En cada una de ellas el empleador tiene un trato distinto. En la municipal, por ejemplo, se maneja una inamovilidad tremendamente perniciosa, por lo que los profesores se sienten seguros y no se exigen. En los subvencionados particulares, el empleador está ahí mismo y se siente una presión. Ahora, la decisión de si se sigue o no pasa por factores muy subjetivos.

-¿Cree que la Beca Vocación de Profesor es un aporte para mejorar la calidad docente?
-Me parece un buen paso para estimular a personas que tienen un mayor nivel intelectual o son más creativos e innovadores a que entren a la universidad para ser profesores. A ellos, de todas formas, se les viene encima la realidad y eso no cambia. Este es un elemento que si se trabaja bien va a influir en el cambio a la calidad de la educación, sin embargo no actúa por sí solo. Es posible que tengamos profesores que van a querer innovar y no van a poder, que van a querer hacer cosas y no van a encontrar el apoyo, porque seguramente vamos a tener gestiones educativas que no estén a la altura de lo que ellos hagan. Creo que es un primer paso, pero centrar todo el futuro y el mejoramiento de la calidad de la educación en esto me parece una exageración.

-¿Qué consejos le daría a alguien que esté analizando estudiar Pedagogía?
-Lo primero es que no piensen en el dinero. Si siguen la profesión eso va a llegar en una cantidad que les permitirá vivir. Digo esto porque hace rato que en la sociedad todo se mide en base al dinero y por eso ahora nadie quiere ser profesor. Ahí tienes los incentivos que se están dando para que los jóvenes sigan la carrera, el pago de una cuota mensual y la posibilidad de seguir estudios en el extranjero. Para mí ser profesor es ser un constructor de almas y eso no tiene nada que ver con lo mercantil.   

 


Fuente: Universia



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.