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¿Cómo escoger el chocolate más saludable?

      

Con la proximidad de la fiesta de Pascua de Resurrección los supermercados y otras tiendas se llenan de huevitos y conejos de chocolate, en distintas versiones y tamaños. Los niños se sienten atraídos por los colores, los regalos o sorpresas asociadas y, por supuesto, por el rico sabor de estos productos. El problema es que el chocolate es un alimento altamente calórico, por esto, su ingesta debe ser moderada.


Se recomienda que los niños pequeños no lo consuman diariamente, sino de forma ocasional y no más de 30 gramos por vez (1 trozo pequeño o 3 huevitos). Ahora, si se trata de menores con sobrepeso u obesidad, es importante restringir aún más su consumo en cantidad y frecuencia (1 vez al mes, 40 gramos, como máximo).


Si bien el chocolate es un producto que posee propiedades antioxidantes y nutritivas, está compuesto de dos ingredientes altamente calóricos: la grasa y el azúcar. Por lo tanto, comerlo en cantidades exageradas y por períodos prolongados puede ser nocivo para el organismo y dañino para la salud. Ahora, es importante destacar que  el consumir chocolate amargo  sí tiene beneficios para la salud, aparte de que resulta una deliciosa golosina, nos aporta minerales, vitaminas y antioxidantes que protegen el organismo y previenen enfermedades.


Un chocolate es negro o amargo cuando contiene 60 o más por ciento de pasta de cacao. Para los especialistas resulta más beneficioso cuanto más se acerque a un 70 por ciento, y se recomienda un consumo de cerca de 30 gramos al día (1 trozo pequeño), que aporta cerca de 100 calorías. Esa ración es suficiente  para aprovechar al máximo las propiedades terapéuticas del chocolate amargo  sin afectar nuestro estado nutricional.


Ahora sí, señalemos los beneficios más importantes del consumo de chocolate amargo o negro, según investigadores de las Universidades de Glasgow, Nottingham, California y Harvard.


- Protege el sistema cardiovascular (corazón y arterias).
- Fortalece el funcionamiento cerebral (por los flavonoides, pigmentos antioxidantes del cacao y el chocolate).
Contrarresta el colesterol “malo” (el ácido esteárico es una grasa saludable presente en la manteca de cacao).


De todas formas, si los hábitos alimentarios de la familia son saludables, el consumo de chocolates en Semana Santa no alterará el esquema normal de alimentación, por lo tanto no constituye un problema.


Lo importante es que el chocolate no desplace la ingesta de otros alimentos, tales como lácteos, frutas y verduras especialmente, y se evite el sedentarismo excesivo. Unas novedosas y sanas alternativas a los huevos de chocolate pueden ser huevos duros de gallina y codorniz teñidos con colorantes naturales, la idea es no perder la magia de la Semana Santa y no confundir su verdadero significado.
 


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