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Experto en Educación Martin Carnoy contrasta sistemas escolares de Chile y Cuba

      
<strong><a target=_blank href=https://agenda.universia.cl/>¿Quieres saber qué eventos realizan las universidades hoy?</a><br/></strong><br/>Una férrea defensa de la regulación del Estado en el sistema escolar y en el proceso de formación inicial docente realizó el académico de Stanford Martin Carnoy, quien presentó en Santiago su última investigación, “La ventaja académica de Cuba: ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más?”, editado por el Fondo de Cultura Económica. <br/><br/>En la oportunidad, el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (Ceppe), de la <a target=_blank href=https://www.uc.cl>Pontificia Universidad Católica de Chile</a>, organizó una discusión sobre las diferencias entre sistemas educacionales latinoamericanos. La mesa redonda, que fue moderada por Cristián Cox, director del centro de estudios, contó con la participación de los académicos expertos en políticas educacionales y enseñanza de las matemáticas Cristián Bellei y Patricio Felmer. <br/><br/>Durante la conversación, Carnoy denunció que en Chile existen “grados insensatos” de autonomía en las universidades que forman profesores, así como en las salas de clases, donde “existe una mal entendida autonomía y libertad” para que el profesor enseñe lo que quiera y adecue el programa según su criterio. “Existen diferencias importantes entre las rutinas educativas que se aplican en Chile y en Cuba. Cuba muestra un desempeño de sus niños mucho mejor que el resto de Latinoamérica, y no se puede argumentar que cuenta con más recursos que Chile o Brasil para mantener su sistema educativo. No se pueden explicar estas diferencias sólo por diferencias de clase social”, sostuvo. <br/><br/>De acuerdo a Carnoy, Cuba implementa un sistema completo e integrado que resulta en mejores resultados y que incluye desde la formación docente, pasando por la didáctica dentro del aula, hasta la supervisión y la colaboración de los padres y apoderados en al formación de los niños, lo que a su juicio constituye una diferencia fundamental con los otros países del estudio. <br/><br/>Entre los contrastes entre el sistema escolar chileno y el cubano, el experto indicó que en la isla, el número de niños por aula no supera los 18, y que el tiempo dedicado a respuestas individuales duplica al tiempo que se destina en Chile al mismo fin. <br/><br/><strong>Las diferencias <br/></strong><br/>Como primera diferencia entre el sistema escolar chileno y el cubano, Carnoy mencionó el mercado laboral controlado. “En Cuba, los salarios de un profesor no son tan distintos a los de un médico, por lo que existen buenos profesionales dedicados a la docencia. Si se paga poco, el sistema atraerá sólo a gente cuyo desempeño en las pruebas de ingreso a la universidad es más bajo”, dijo. Y agregó: “En general, en Cuba existe gente que quiere enseñar. Y el sistema rechaza a las personas que no saben enseñar bien”. <br/><br/>La segunda diferencia radica en la formación inicial docente. “En la isla, el Estado controla lo que sucede en las universidades, y las universidades controlan lo que se enseña a los futuros maestros. El objetivo final es formar buenos maestros que sepan enseñar el curriculum nacional”, explicó. En Chile, por el contrario, se rechaza la idea de que el Estado sea responsable de la Educación. “La responsabilidad recae íntegramente en la familia, que debe seleccionar bien el colegio donde envía sus hijos. El Estado no quiere asumir responsabilidad, y si no lo hace, el sistema nunca mejorará”, advirtió. <br/><br/>Carnoy desestimó a quienes intentan desacreditar este sistema calificándolo como un caso de intervencionismo estatal. “El Estado debe intervenir en Educación, no existe otra respuesta. Es el camino que han seguido países líderes en educación, como Corea, Finlandia, Taiwán y la misma Cuba. No es comunismo, es un Estado que asume responsabilidad para brindar una buena educación a sus niños”, afirmó. <br/><br/>El experto sostuvo que el Estado debe asegurarle a todas las familias un nivel de servicios de salud, seguridad y educación, donde un niño de menos recursos tenga las mismas condiciones de crecimiento y formación que otro de clase más acomodada. “Es una paradoja. Chile es conocido como el país con el Estado más competente dentro de América Latina, y; sin embargo, rechaza la idea de asumir responsabilidad en el sistema educativo”, señaló. <br/><br/>El académico de Stanford finalizó argumentando que “el mercado no resuelve el problema y no funciona con la Educación. Asumir responsabilidades en la formación de los niños no va en contra de la idea de proteger los derechos de los adultos. Los niños tienen el derecho de recibir el apoyo colectivo de la sociedad”. <br/><br/>Carnoy es doctor en Economía por la Universidad de Chicago y en 1969 se incorporó a la School of Education de Stanford, donde contribuyó a la creación del International and Comparative Education Program. Actualmente, es profesor de Educación y Economía de esta universidad y presidente de la Comparative and International Education Society. Es autor de numerosas publicaciones sobre la educación y el desarrollo económico, la política económica de Estados Unidos, el papel del estado en el cambio social y los cambios de la economía internacional. En Chile, el académico es consejero del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (<a target=_blank href=https://www.ceppe.cl>www.ceppe.cl</a>). <br/><br/>Edición: <em>Universia</em> / RR <br/><br/>Fuente: <em>Pontificia Universidad Católica de Chile</em>
¿Quieres saber qué eventos realizan las universidades hoy?

Una férrea defensa de la regulación del Estado en el sistema escolar y en el proceso de formación inicial docente realizó el académico de Stanford Martin Carnoy, quien presentó en Santiago su última investigación, “La ventaja académica de Cuba: ¿Por qué los estudiantes cubanos rinden más?”, editado por el Fondo de Cultura Económica.

En la oportunidad, el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (Ceppe), de la Pontificia Universidad Católica de Chile, organizó una discusión sobre las diferencias entre sistemas educacionales latinoamericanos. La mesa redonda, que fue moderada por Cristián Cox, director del centro de estudios, contó con la participación de los académicos expertos en políticas educacionales y enseñanza de las matemáticas Cristián Bellei y Patricio Felmer.

Durante la conversación, Carnoy denunció que en Chile existen “grados insensatos” de autonomía en las universidades que forman profesores, así como en las salas de clases, donde “existe una mal entendida autonomía y libertad” para que el profesor enseñe lo que quiera y adecue el programa según su criterio. “Existen diferencias importantes entre las rutinas educativas que se aplican en Chile y en Cuba. Cuba muestra un desempeño de sus niños mucho mejor que el resto de Latinoamérica, y no se puede argumentar que cuenta con más recursos que Chile o Brasil para mantener su sistema educativo. No se pueden explicar estas diferencias sólo por diferencias de clase social”, sostuvo.

De acuerdo a Carnoy, Cuba implementa un sistema completo e integrado que resulta en mejores resultados y que incluye desde la formación docente, pasando por la didáctica dentro del aula, hasta la supervisión y la colaboración de los padres y apoderados en al formación de los niños, lo que a su juicio constituye una diferencia fundamental con los otros países del estudio.

Entre los contrastes entre el sistema escolar chileno y el cubano, el experto indicó que en la isla, el número de niños por aula no supera los 18, y que el tiempo dedicado a respuestas individuales duplica al tiempo que se destina en Chile al mismo fin.

Las diferencias

Como primera diferencia entre el sistema escolar chileno y el cubano, Carnoy mencionó el mercado laboral controlado. “En Cuba, los salarios de un profesor no son tan distintos a los de un médico, por lo que existen buenos profesionales dedicados a la docencia. Si se paga poco, el sistema atraerá sólo a gente cuyo desempeño en las pruebas de ingreso a la universidad es más bajo”, dijo. Y agregó: “En general, en Cuba existe gente que quiere enseñar. Y el sistema rechaza a las personas que no saben enseñar bien”.

La segunda diferencia radica en la formación inicial docente. “En la isla, el Estado controla lo que sucede en las universidades, y las universidades controlan lo que se enseña a los futuros maestros. El objetivo final es formar buenos maestros que sepan enseñar el curriculum nacional”, explicó. En Chile, por el contrario, se rechaza la idea de que el Estado sea responsable de la Educación. “La responsabilidad recae íntegramente en la familia, que debe seleccionar bien el colegio donde envía sus hijos. El Estado no quiere asumir responsabilidad, y si no lo hace, el sistema nunca mejorará”, advirtió.

Carnoy desestimó a quienes intentan desacreditar este sistema calificándolo como un caso de intervencionismo estatal. “El Estado debe intervenir en Educación, no existe otra respuesta. Es el camino que han seguido países líderes en educación, como Corea, Finlandia, Taiwán y la misma Cuba. No es comunismo, es un Estado que asume responsabilidad para brindar una buena educación a sus niños”, afirmó.

El experto sostuvo que el Estado debe asegurarle a todas las familias un nivel de servicios de salud, seguridad y educación, donde un niño de menos recursos tenga las mismas condiciones de crecimiento y formación que otro de clase más acomodada. “Es una paradoja. Chile es conocido como el país con el Estado más competente dentro de América Latina, y; sin embargo, rechaza la idea de asumir responsabilidad en el sistema educativo”, señaló.

El académico de Stanford finalizó argumentando que “el mercado no resuelve el problema y no funciona con la Educación. Asumir responsabilidades en la formación de los niños no va en contra de la idea de proteger los derechos de los adultos. Los niños tienen el derecho de recibir el apoyo colectivo de la sociedad”.

Carnoy es doctor en Economía por la Universidad de Chicago y en 1969 se incorporó a la School of Education de Stanford, donde contribuyó a la creación del International and Comparative Education Program. Actualmente, es profesor de Educación y Economía de esta universidad y presidente de la Comparative and International Education Society. Es autor de numerosas publicaciones sobre la educación y el desarrollo económico, la política económica de Estados Unidos, el papel del estado en el cambio social y los cambios de la economía internacional. En Chile, el académico es consejero del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (www.ceppe.cl).

Edición: Universia / RR

Fuente: Pontificia Universidad Católica de Chile
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