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Estudiantes de la U. de los Andes construyeron obras capaces de resistir sismos de gran magnitud

      
<div align=justify><a href=javascript:void(0);/*1276892718111*/><b>Revisa el fotorreportaje de la jornada </b></a> y <a href=javascript:void(0);/*1276890769640*/><b> todas las actividades en la Agenda Universia</b></a><br/><br/>Los alumnos de primer año de Ingeniería de la <a href=javascript:void(0);/*1276890824081*/><b>Universidad de los Andes</b></a>, bajo el alero del ramo Introducción a la Ingeniería, realizaron diversas maquetas de edificios antisísmicos con el <b>objetivo de probar si las creaciones soportarían un terremoto de gran magnitud. Todos los diseños fueron expuestos a la simulación de un movimiento telúrico, en una mesa vibradora que ejercía una onda</b>. La actividad tuvo gran concurrencia y más de 150 estudiantes participaron del proyecto desarrollado en la sala cero del establecimiento.<br/><br/>Los jóvenes tuvieron que construir estructuras a escala de seis pisos y de un metro de altura. Cada cual elegía la composición y los materiales a utilizar para el inmueble. “E<b>l desafío es construir los edificios de manera antisísmica y diseñar mecanismos de disipación de energía eficientes</b>”, explicó Ricardo Espinoza, profesor del ramo.<br/><br/>Los proyectos debieron regirse bajo una serie de normas como no pesar más de cinco kilos, además de no superar un gasto mayor a los 25 mil pesos. El académico de la sección contó que los alumnos trabajaron todo el semestre para desarrollar e involucrarse en dicha obra. “<b>Se trata de introducir a los estudiantes a un problema real de la ingeniería, mediante la realización de una maqueta en torno a un problema de contingencia nacional como fue el terremoto de febrero</b>”, argumentó.<br/><br/><b>Ingenio antisísmico </b><br/><br/>El alumno Juan Francisco Astete instauró el proyecto más innovador de la muestra. “Como grupo quisimos hacer una edificación distinta, nos atrevimos a construir la obra con bombillas ya que nuestra idea consistía en el movimiento de la base, así el inmueble no presentaría ningún tipo de daño”, explicó. <b>El estudiante rescata la oportunidad que se les da en la universidad de trabajar desde el primer año como ingenieros.</b> “Nos pusieron en un problema que puede ser muy común en nuestro trabajo y eso se agradece”, puntualizó.<br/><br/>Por otro lado, la estudiante Consuelo Barriza basó su proyecto en la resistencia de los materiales utilizando elementos más sólidos. “Mientras más rígidos, menos se mueven los componentes y así el edificio se menea uniformemente”, sostuvo. <b>Para ella, la experiencia significó un trabajo nuevo en el cual pudo aplicar conceptos pasados en clases</b>.</div>
Revisa el fotorreportaje de la jornada  y  todas las actividades en la Agenda Universia

Los alumnos de primer año de Ingeniería de la Universidad de los Andes, bajo el alero del ramo Introducción a la Ingeniería, realizaron diversas maquetas de edificios antisísmicos con el objetivo de probar si las creaciones soportarían un terremoto de gran magnitud. Todos los diseños fueron expuestos a la simulación de un movimiento telúrico, en una mesa vibradora que ejercía una onda. La actividad tuvo gran concurrencia y más de 150 estudiantes participaron del proyecto desarrollado en la sala cero del establecimiento.

Los jóvenes tuvieron que construir estructuras a escala de seis pisos y de un metro de altura. Cada cual elegía la composición y los materiales a utilizar para el inmueble. “El desafío es construir los edificios de manera antisísmica y diseñar mecanismos de disipación de energía eficientes”, explicó Ricardo Espinoza, profesor del ramo.

Los proyectos debieron regirse bajo una serie de normas como no pesar más de cinco kilos, además de no superar un gasto mayor a los 25 mil pesos. El académico de la sección contó que los alumnos trabajaron todo el semestre para desarrollar e involucrarse en dicha obra. “Se trata de introducir a los estudiantes a un problema real de la ingeniería, mediante la realización de una maqueta en torno a un problema de contingencia nacional como fue el terremoto de febrero”, argumentó.

Ingenio antisísmico

El alumno Juan Francisco Astete instauró el proyecto más innovador de la muestra. “Como grupo quisimos hacer una edificación distinta, nos atrevimos a construir la obra con bombillas ya que nuestra idea consistía en el movimiento de la base, así el inmueble no presentaría ningún tipo de daño”, explicó. El estudiante rescata la oportunidad que se les da en la universidad de trabajar desde el primer año como ingenieros. “Nos pusieron en un problema que puede ser muy común en nuestro trabajo y eso se agradece”, puntualizó.

Por otro lado, la estudiante Consuelo Barriza basó su proyecto en la resistencia de los materiales utilizando elementos más sólidos. “Mientras más rígidos, menos se mueven los componentes y así el edificio se menea uniformemente”, sostuvo. Para ella, la experiencia significó un trabajo nuevo en el cual pudo aplicar conceptos pasados en clases.
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