text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

El ruido natural interfiere en la comunicación de las ranas

      
<strong><a target=_blank href=https://agenda.universia.cl/>Revisa las actividades universitarias en la Agenda Universia</a><br/></strong><br/>El ruido afecta la capacidad de comunicarse que tienen los animales, lo que puede ser muy perjudicial si se considera que en algunos casos este diálogo es clave para iniciar el proceso de reproducción. Así lo ha constatado el académico del Programa de Fisiología y Biofísica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la <a target=_blank href=https://www.uchile.cl>Universidad de Chile</a> (ICBM), Mario Penna, quien estudia desde hace varios años dos ranas originarias del sur del país que habitan cerca del volcán Osorno: Eupsophus calcaratus y E. emiliopugini. <br/><br/>Un proyecto Fondecyt le permitió analizar las señales de ambos anfibios que fueron elegidos porque tienen un sistema de comunicación bastante simple, con señales estereotipadas que se pueden estudiar y manipular computacionalmente. El investigador explica que una vez grabados los sonidos que emiten, se examina en detalle su estructura y rangos de variación para, posteriormente, sintetizarlos y así imitar las señales que producen. <br/><br/>"Son un modelo muy útil para comprender las bases del fenómeno comunicativo. En nuestro caso nos dedicamos a analizar cómo es que las interferencias generadas por ruidos naturales originados en fenómenos atmosféricos abióticos, tales como el viento o la lluvia, afectan esta interacción", comenta el doctor Penna. <br/><br/>Tras realizar experimentos en terreno y en el Laboratorio de Neuroetología de la Facultad de Medicina, el académico comprobó un fenómeno que nunca antes había sido descrito: "Al enfrentarse a las mismas interferencias de ruido naturales, ya que ambas especies comparten el hábitat, respondieron con estrategias diferentes. La rana Eupsophus emiliopugini reaccionó al ruido inhibiendo su capacidad de cantar, mientras que la rana E. calcaratus se excitó, incrementando su producción vocal". <br/><br/>El doctor Penna explica que los machos, que habitan en pequeñas cuevas desde donde cantan principalmente de noche, captan con sus vocalizaciones la atención de las hembras. Así se genera un verdadero coro, ya que sus sonidos son respondidos por otros machos que rivalizan entre sí asegurando el encuentro reproductivo. "Uno de los principales elementos que tiene la hembra en la oscuridad de la noche para evaluar las características de la futura pareja son las señales acústicas. Por ejemplo, la tonalidad le indicará el tamaño del animal porque un tono más agudo será sinónimo de una rana más pequeña y, al contrario, si emite un sonido más grave el anfibio debiera ser más grande", comenta. <br/><br/>Agrega que el hecho de que una especie se calle ante las interferencias y otra cante más activamente, revela historias evolutivas distintas así como la heterogeneidad de los sistemas de comunicación. Asimismo, resalta que el proyecto Fondecyt les permitió determinar correspondencias entre las respuestas de las neuronas auditivas individuales y las distintas estrategias conductuales. <br/><br/>"En general, las interferencias producen una disminución de las respuestas y de la comunicación, por eso es tan interesante el comportamiento de la especie Eupsophus calcaratus que mantuvo su actividad aunque la intensidad del ruido era creciente. Esto significa que siguió procesando información a pesar de las condiciones adversas", plantea. <br/><br/>Este año el doctor Penna y su equipo iniciarán otro proyecto Fondecyt Regular que les permitirá caracterizar las adaptaciones que utilizan estos vertebrados en ambientes que afectan la transmisión de sus señales, ello con el fin de seguir comprendiendo los fundamentos de la comunicación sonora en condiciones naturales. <br/><br/>Edición: <em>Universia</em> / RR <br/><br/>Fuente: <em>Universidad de Chile</em>
Revisa las actividades universitarias en la Agenda Universia

El ruido afecta la capacidad de comunicarse que tienen los animales, lo que puede ser muy perjudicial si se considera que en algunos casos este diálogo es clave para iniciar el proceso de reproducción. Así lo ha constatado el académico del Programa de Fisiología y Biofísica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile (ICBM), Mario Penna, quien estudia desde hace varios años dos ranas originarias del sur del país que habitan cerca del volcán Osorno: Eupsophus calcaratus y E. emiliopugini.

Un proyecto Fondecyt le permitió analizar las señales de ambos anfibios que fueron elegidos porque tienen un sistema de comunicación bastante simple, con señales estereotipadas que se pueden estudiar y manipular computacionalmente. El investigador explica que una vez grabados los sonidos que emiten, se examina en detalle su estructura y rangos de variación para, posteriormente, sintetizarlos y así imitar las señales que producen.

"Son un modelo muy útil para comprender las bases del fenómeno comunicativo. En nuestro caso nos dedicamos a analizar cómo es que las interferencias generadas por ruidos naturales originados en fenómenos atmosféricos abióticos, tales como el viento o la lluvia, afectan esta interacción", comenta el doctor Penna.

Tras realizar experimentos en terreno y en el Laboratorio de Neuroetología de la Facultad de Medicina, el académico comprobó un fenómeno que nunca antes había sido descrito: "Al enfrentarse a las mismas interferencias de ruido naturales, ya que ambas especies comparten el hábitat, respondieron con estrategias diferentes. La rana Eupsophus emiliopugini reaccionó al ruido inhibiendo su capacidad de cantar, mientras que la rana E. calcaratus se excitó, incrementando su producción vocal".

El doctor Penna explica que los machos, que habitan en pequeñas cuevas desde donde cantan principalmente de noche, captan con sus vocalizaciones la atención de las hembras. Así se genera un verdadero coro, ya que sus sonidos son respondidos por otros machos que rivalizan entre sí asegurando el encuentro reproductivo. "Uno de los principales elementos que tiene la hembra en la oscuridad de la noche para evaluar las características de la futura pareja son las señales acústicas. Por ejemplo, la tonalidad le indicará el tamaño del animal porque un tono más agudo será sinónimo de una rana más pequeña y, al contrario, si emite un sonido más grave el anfibio debiera ser más grande", comenta.

Agrega que el hecho de que una especie se calle ante las interferencias y otra cante más activamente, revela historias evolutivas distintas así como la heterogeneidad de los sistemas de comunicación. Asimismo, resalta que el proyecto Fondecyt les permitió determinar correspondencias entre las respuestas de las neuronas auditivas individuales y las distintas estrategias conductuales.

"En general, las interferencias producen una disminución de las respuestas y de la comunicación, por eso es tan interesante el comportamiento de la especie Eupsophus calcaratus que mantuvo su actividad aunque la intensidad del ruido era creciente. Esto significa que siguió procesando información a pesar de las condiciones adversas", plantea.

Este año el doctor Penna y su equipo iniciarán otro proyecto Fondecyt Regular que les permitirá caracterizar las adaptaciones que utilizan estos vertebrados en ambientes que afectan la transmisión de sus señales, ello con el fin de seguir comprendiendo los fundamentos de la comunicación sonora en condiciones naturales.

Edición: Universia / RR

Fuente: Universidad de Chile

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.