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Clínica Odontológica de la UV fue escogida por el Minsal como ejemplo de capacitación profesional

      
<strong><a target=_blank href=https://agenda.universia.cl/>Revisa las actividades universitarias en la Agenda Universia</a><br/></strong><br/>Los niños no tienen más de seis años. Sus mamás no los llevaron temprano al colegio, porque tenían hora al dentista. Están en la sala de espera de la Clínica Odontopediátrica de la <a target=_blank href=https://www.uv.cl>Universidad de Valparaíso</a>, conocida como Clínica Vasca, en una calle detrás del parque Italia. Contrariamente a lo que podría pensarse, no están asustados: están felices. <br/><br/>El primero en recibirlos es el Mago de los Dientes, un técnico en odontología que les muestra trucos de magia. Les pregunta si se lavaron los dientes. Por supuesto, todos dicen que sí. Luego de jugar y sorprenderse, pasan a los módulos de atención, donde una odontóloga y una asistente los esperan sonrientes. Los pequeños se instalan en los sillones odontológicos; incluso, uno de ellos cruza sus brazos por detrás de la nuca, muy cómodo. <br/><br/>Así es la atención en este centro docente asistencial, donde académicos de la Facultad de Odontología, especialistas y alumnos de las especialidades entregan una óptima atención dental a los niños que son derivados por el sistema público. También hay atenciones particulares, a precios muy módicos: cinco mil pesos la consulta. <br/><br/>La doctora María Teresa Flores, profesora de Odontopediatría, explica: “Nosotros tenemos muchas derivaciones de consultorios, y en este momento yo diría que estamos recibiendo el cien por ciento de las atenciones no resueltas a nivel de consultorio. Estamos a cargo también de los niños del programa de Oncología del hospital Van Buren”. <br/><br/>Como la misión de la Clínica no es el lucro, sino la formación de profesionales, la doctora Flores explica que se enfrentan permanentemente a la falta de recursos: “Lo que estamos necesitando es mucho apoyo de la comunidad y apoyo de instituciones que realmente puedan respaldarnos en lo económico: el problema que tenemos es cómo nos financiamos”. <br/><br/>Un tema complicado en el que se está trabajando, y que podría alcanzar mejores resultados gracias a la intervención del Departamento de Salud Bucal del Ministerio de Salud. No es que la secretaría de estado les vaya a aportar dinero, pero va a mostrar su labor al país, “lo que podría darnos luz ante este problema”, dice la doctora Flores. <br/><br/>El Ministerio de Salud escogió la Clínica Odontopediátrica de la UV, a nivel nacional, por su categoría de centro de capacitación de alto nivel. Un equipo del Departamento de Salud Bucal registró en video una jornada de trabajo en el centro, para incluir ese material en un programa de capacitación a distancia para odontólogos generales que trabajan en atención primaria en todo el país, desarrollado en convenio con Teleduc, de la Pontificia Universidad Católica de Chile. <br/><br/>La doctora Olaya Fernández, jefa del referido Departamento, explica: “Nos interesa mostrarle al odontólogo general que está en distintas comunas del país, en distintas localidades, cómo en estos centros de docencia/servicio hacen este abordaje de forma tan natural con los niños pequeños, menores de seis años. Elegimos este centro de la Universidad de Valparaíso porque tiene una muy buena trayectoria; aquí se junta un grupo de docentes que tiene una vasta experiencia clínica, son personas que además hacen investigación en salud bucal del niño. Yo he estado aquí en varias oportunidades y pensé que esta era una experiencia claramente que valía la pena dar a conocer al resto de los odontólogos que trabajan en el servicio público de salud”. <br/><br/>A pesar de que fue una jornada de atención distinta, intervenida con camarógrafos, sonidistas y todo un equipo de trabajo, los niños estuvieron tranquilos, recibieron su tratamiento y se fueron felices a su casa con un regalo: cepillos de dientes entretenidos, para que no se olviden de cuidar bien su boca. <br/><br/><strong>Un grave error</strong><br/><br/>La doctora Olaya Fernández aprovechó la ocasión para destacar la importancia del cuidado de los dientes desde muy corta edad: <br/><br/>“Hoy día tenemos a muchos niños que están muy dañados en su salud bucal, niños pequeños. Ya a los dos años el 17 por ciento de los niños tiene caries dentales, cavitadas, grandes, visibles; ese daño a los cuatro años aumenta al 48 por ciento de los niños, y a los seis años, cuando van al primer año básico, el 70 por ciento tiene caries dental. El daño es progresivo”. <br/><br/>Por ello, subraya: “Esa creencia que existe de que los dientes de leche no importan, porque se van a cambiar, es un grave error, porque un niño que tiene caries en un diente de leche, tiene una alta probabilidad de que en la dentadura permanente también tenga caries, porque las bacterias que producen la caries en el niño pequeño, son bacterias que ya están alojadas en la boca; por lo tanto, cuando cambia el diente, inmediatamente el diente nuevo se daña. La prevención hay que empezarla durante el embarazo”. <br/><br/>En este sentido, destaca que existe la garantía universal, GES o Auge, para todas las embarazadas del país: “La mujer cuando se embaraza tiene derecho, ya sea en el sector público o en el sector privado, a una atención odontológica integral. ¿Por qué hacemos esto?: Porque nos interesa que la madre, cuando tenga a su bebé, esté sana. Porque ocurre que la madre es la primera que infecta al niño: la madre le da besos en la boca, la madre prueba la comida con la cuchara del bebé, la madre cuando se cae el chupete lo limpia en la boca de ella: la madre es la primera que infecta al niño. Entonces, nosotros necesitamos que las madres tengan su boca sana, porque es la única manera de evitar que el niño se contagie tan pequeñito”. <br/><br/>Olaya Fernández enfatiza. “Tenemos que avanzar en este sentido, porque los niños se están enfermando muy chiquititos y desgraciadamente no pueden comer, bajan de peso, no pueden dormir; son niños que están expuestos incluso a violencia intrafamiliar, porque cuando una guagua llora, llora, llora, entonces los padres a veces se desesperan y la maltratan. Este tema es tremendamente importante. Y en este centro de la Universidad de Valparaíso, y en otros centros docentes en Santiago también lo hemos hecho: mostramos lo que se hace, porque lo que nos interesa es hacer conciencia en todo estamento, en todas las personas que trabajamos en salud, acerca de la importancia que tiene la salud bucal”. <br/><br/>Edición: <em>Universia</em> / RR <br/><br/>Fuente: <em>Universidad de Valparaíso</em>
Revisa las actividades universitarias en la Agenda Universia

Los niños no tienen más de seis años. Sus mamás no los llevaron temprano al colegio, porque tenían hora al dentista. Están en la sala de espera de la Clínica Odontopediátrica de la Universidad de Valparaíso, conocida como Clínica Vasca, en una calle detrás del parque Italia. Contrariamente a lo que podría pensarse, no están asustados: están felices.

El primero en recibirlos es el Mago de los Dientes, un técnico en odontología que les muestra trucos de magia. Les pregunta si se lavaron los dientes. Por supuesto, todos dicen que sí. Luego de jugar y sorprenderse, pasan a los módulos de atención, donde una odontóloga y una asistente los esperan sonrientes. Los pequeños se instalan en los sillones odontológicos; incluso, uno de ellos cruza sus brazos por detrás de la nuca, muy cómodo.

Así es la atención en este centro docente asistencial, donde académicos de la Facultad de Odontología, especialistas y alumnos de las especialidades entregan una óptima atención dental a los niños que son derivados por el sistema público. También hay atenciones particulares, a precios muy módicos: cinco mil pesos la consulta.

La doctora María Teresa Flores, profesora de Odontopediatría, explica: “Nosotros tenemos muchas derivaciones de consultorios, y en este momento yo diría que estamos recibiendo el cien por ciento de las atenciones no resueltas a nivel de consultorio. Estamos a cargo también de los niños del programa de Oncología del hospital Van Buren”.

Como la misión de la Clínica no es el lucro, sino la formación de profesionales, la doctora Flores explica que se enfrentan permanentemente a la falta de recursos: “Lo que estamos necesitando es mucho apoyo de la comunidad y apoyo de instituciones que realmente puedan respaldarnos en lo económico: el problema que tenemos es cómo nos financiamos”.

Un tema complicado en el que se está trabajando, y que podría alcanzar mejores resultados gracias a la intervención del Departamento de Salud Bucal del Ministerio de Salud. No es que la secretaría de estado les vaya a aportar dinero, pero va a mostrar su labor al país, “lo que podría darnos luz ante este problema”, dice la doctora Flores.

El Ministerio de Salud escogió la Clínica Odontopediátrica de la UV, a nivel nacional, por su categoría de centro de capacitación de alto nivel. Un equipo del Departamento de Salud Bucal registró en video una jornada de trabajo en el centro, para incluir ese material en un programa de capacitación a distancia para odontólogos generales que trabajan en atención primaria en todo el país, desarrollado en convenio con Teleduc, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La doctora Olaya Fernández, jefa del referido Departamento, explica: “Nos interesa mostrarle al odontólogo general que está en distintas comunas del país, en distintas localidades, cómo en estos centros de docencia/servicio hacen este abordaje de forma tan natural con los niños pequeños, menores de seis años. Elegimos este centro de la Universidad de Valparaíso porque tiene una muy buena trayectoria; aquí se junta un grupo de docentes que tiene una vasta experiencia clínica, son personas que además hacen investigación en salud bucal del niño. Yo he estado aquí en varias oportunidades y pensé que esta era una experiencia claramente que valía la pena dar a conocer al resto de los odontólogos que trabajan en el servicio público de salud”.

A pesar de que fue una jornada de atención distinta, intervenida con camarógrafos, sonidistas y todo un equipo de trabajo, los niños estuvieron tranquilos, recibieron su tratamiento y se fueron felices a su casa con un regalo: cepillos de dientes entretenidos, para que no se olviden de cuidar bien su boca.

Un grave error

La doctora Olaya Fernández aprovechó la ocasión para destacar la importancia del cuidado de los dientes desde muy corta edad:

“Hoy día tenemos a muchos niños que están muy dañados en su salud bucal, niños pequeños. Ya a los dos años el 17 por ciento de los niños tiene caries dentales, cavitadas, grandes, visibles; ese daño a los cuatro años aumenta al 48 por ciento de los niños, y a los seis años, cuando van al primer año básico, el 70 por ciento tiene caries dental. El daño es progresivo”.

Por ello, subraya: “Esa creencia que existe de que los dientes de leche no importan, porque se van a cambiar, es un grave error, porque un niño que tiene caries en un diente de leche, tiene una alta probabilidad de que en la dentadura permanente también tenga caries, porque las bacterias que producen la caries en el niño pequeño, son bacterias que ya están alojadas en la boca; por lo tanto, cuando cambia el diente, inmediatamente el diente nuevo se daña. La prevención hay que empezarla durante el embarazo”.

En este sentido, destaca que existe la garantía universal, GES o Auge, para todas las embarazadas del país: “La mujer cuando se embaraza tiene derecho, ya sea en el sector público o en el sector privado, a una atención odontológica integral. ¿Por qué hacemos esto?: Porque nos interesa que la madre, cuando tenga a su bebé, esté sana. Porque ocurre que la madre es la primera que infecta al niño: la madre le da besos en la boca, la madre prueba la comida con la cuchara del bebé, la madre cuando se cae el chupete lo limpia en la boca de ella: la madre es la primera que infecta al niño. Entonces, nosotros necesitamos que las madres tengan su boca sana, porque es la única manera de evitar que el niño se contagie tan pequeñito”.

Olaya Fernández enfatiza. “Tenemos que avanzar en este sentido, porque los niños se están enfermando muy chiquititos y desgraciadamente no pueden comer, bajan de peso, no pueden dormir; son niños que están expuestos incluso a violencia intrafamiliar, porque cuando una guagua llora, llora, llora, entonces los padres a veces se desesperan y la maltratan. Este tema es tremendamente importante. Y en este centro de la Universidad de Valparaíso, y en otros centros docentes en Santiago también lo hemos hecho: mostramos lo que se hace, porque lo que nos interesa es hacer conciencia en todo estamento, en todas las personas que trabajamos en salud, acerca de la importancia que tiene la salud bucal”.

Edición: Universia / RR

Fuente: Universidad de Valparaíso
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