text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Académico de la Universidad Andrés Bello propone optimizar el sistema binominal

      
La iniciativa legal que establece la proporcionalidad del sistema electoral dio su primer paso en el Congreso. La Comisión de Constitución de la Cámara aprobó la eliminación del sistema binominal. El director del instituto Político de la UNAB comenta los problemas y cualidades de un sistema cuya eliminación es inminente.

Juan Esteban Montes, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Andrés Bello, considera que la eliminación del sistema binominal sería, probablemente, el cambio político-institucional más relevante desde la vuelta a la democracia. Sin embargo, explica que su cambio tendrá profundas implicancias para la gobernabilidad, para el sistema de partidos políticos, para las coaliciones, la competencia y la polarización política en Chile.

Las dos cara de la moneda

Según el cientista político de la UNAB, el sistema binominal tiene tres problemas fundamentales; "primero, excluye a una tercera alianza política, Juntos Podemos, la cual obtiene alrededor del 7% de los votos y que posiblemente en un sistema más proporcional lograría cerca del 10%, ya que muchos de sus adherentes no harían un voto útil. Segundo, deja afuera del parlamento a candidatos de la Concertación y la Alianza que obtienen alta votación y que incluso son segundas mayorías individuales en su distrito, pero que no logran doblar. Tercero, crea candidatos protegidos que van sin un aliado en su lista o con un aliado que es poco competitivo", asegura.

Una cualidad del sistema binominal, según Montes, es que ha dado estabilidad política a Chile ayudando a que existan dos coaliciones grandes y fuertes durante 16 años, con mínimas transformaciones en su interior. "Estos han sido los mejores años en la historia de Chile en términos de crecimiento económico y desarrollo democrático. Ambas coaliciones, tienen una importante responsabilidad en el crecimiento socioeconómico que Chile ha experimentado, debido a que han realizado una política responsable que ha permitido la paz social y la estabilidad institucional que son la base del éxito del país", comenta.

El director del IDEP agrega que "quién dude de esto debe observar cómo los países de la región que carecen de estabilidad política, aunque ricos en otros recursos, no han podido mejorar sustancialmente la vida de sus compatriotas. Una de las claves es que esos países tienen sistemas electorales proporcionales puros que combinados con el presidencialismo generan incentivos al fraccionamiento político, a la inestabilidad de las coaliciones y al populismo de sus dirigentes".

Propuesta de optimización

Juan Esteban Montes, asegura que es posible mantener las virtudes del sistema binominal y mejorar sus defectos. Para esto, bastaría con aumentar los escaños del parlamento en ambas cámaras y hacer que estos sean asignados en forma proporcional y compensatoria con un umbral de entrada de 5%. "La Cámara de Diputados debería tener 150 miembros, dejando los actuales 120 asientos en los mismos distritos binominales y eligiendo otros 30 en un distrito único nacional compensatorio. Para optar a esos 30 escaños las listas deberán conseguir al menos el 5% de los votos a nivel nacional. El voto seguiría siendo único y preferencial". En relación al Senado, Montes estima que debe ser ampliado a 60 escaños y que dada la población de la Región Metropolitana, debería elegir 10 senadores, agregando tres nuevas circunscripciones. Así, por el sistema binominal se elegirían 44 senadores y por el compensatorio nacional, 16. Por consiguiente, cada cuatro años se escogerían 30 senadores: 22 binominales y 8 compensatorios, con la barrera del 5%.

Fuente: Universidad Andrés Bello

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.