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Entrevista de trabajo: no caigas en la trampa

      
Entrevista de trabajo: no caigas en la trampa
Entrevista de trabajo: no caigas en la trampa  |  Fuente: iStock

Cómo preparar una entrevista de trabajo: de la expresión corporal a cómo vestirse

Llevas meses buscando empleo. Has pasado horas y horas consultando ofertas online. Has enviado y actualizado tu currículum tantas veces que hace tiempo que has perdido la cuenta... Y por fin has recibido la llamada. Sí, esa llamada que todos estamos deseando recibir y a la que al mismo tiempo le tenemos tanto miedo. Porfin te han llamado para una entrevista de trabajo. Es el momento de estar eufórico ¿no?.

Pasada la euforia inicial la cosa cambia. No lo puedes evitar pero las dudas vuelven y te hacen darle tantas vueltas a tus pensamientos que al final no sabes en qué momento entraste en ese bucle. ¿Qué van a preguntarme? Seguro que me descartan en seguida. ¿Qué voy a contestar si me preguntan esto? ¿Puedo hablar del sueldo? Para, estás gastando tu tiempo en algo que no te beneficia en absoluto cuando podrías estar preparándote para esa entrevista de trabajo tan importante. Dejarlo todo al azar no es una opción si de verdad quieres ese empleo.

Puede que este vaya a ser tu primer empleo y no hayas hecho ninguna entrevista de trabajo antes. O puede que lleves tanto tiempo sin empleo que no recuerdes bien cómo te preparabas para el proceso. Por estos motivos hemos decidido elaborar una lista de consejos que te ayuden a estar preparado:

1. Empieza por ti. Sí, ya has enviado tu currículum a la empresa y por eso te han llamado para la entrevista, pero eso no significa que no tengas que seguir trabajando este aspecto. Tómate un tiempo para identificar las cualidades y aptitudes que posees que puedan beneficiar a la empresa. Expresar claramente qué puedes aportar como trabajador es algo que causa buena impresión.

2. Investiga. Sobre la empresa, claro. La conoces y te interesa, si no, no habrías presentado tu candidatura, sin embargo, aún te quedan cosas por conocer. Infórmate sobre sus objetivos, sus departamentos y, sobre todo, sobre el área en el que quieres trabajar. Mostrar este tipo de interés puede beneficiarte mucho.

3. Prepárate para hablar. Puede que seas una de esas personas que a la hora del cara a cara son más retraídas, pero en este caso no puede haber espacio para la timidez. No hace falta que hables mucho, pero sí que lo hagas claro. Puedes practicar frente al espejo algunas preguntas siempre mirando a tu entrevistador.

4. Descarta la agresividad. Sí, necesitas trabajar en esto antes de que llegue el momento. Precisamente porque sabemos que las entrevistas están hechas para ponernos a prueba no caigas en un error como este. Responder a preguntas a la defensiva o usar expresiones muy tajantes puede jugar en tu contra.

5. Prepara tu currículum. Ya lo has enviado (por eso te han llamado para la entrevista) pero llevar varias copias en ese momento puede servirte de apoyo a la hora de hablar con el entrevistador o resaltar alguna cualidad.

6. Cuida tu imagen. Sabemos que tus aptitudes y tu formación son más importantes, pero la primera impresión puede hacer mucho por ti. Tener un aspecto aseado y vestir de forma más formal hará que des una imagen más profesional.

7. Ve un paso por delante. Intenta jugar con algo de ventaja. Consulta en internet cuáles son las preguntas más habituales en las entrevistas y practica tus respuestas en casa. Hacer esto evitará que te traicionen los nervios cuando llegue el momento y haya posibilidades de que aparezca alguna pregunta incómoda.

8. No llegues tarde. Este es el último paso antes de tu entrevista y uno de los más importantes. La mala impresión que da la impuntualidad no tiene solución así que procura llegar 5 minutos antes de la hora a la que te han citado.

Respuestas para una entrevista de trabajo

En esta fundamental instancia, el entrevistador puede disparar algunas preguntas engañosas que debes saber cómo enfrentar. Para ayudarte en esta tarea, te contamos cuáles son las 3 preguntas a las que debes saber encontrar respuestas para una entrevista de trabajo:

  • ¿Qué conoces de la empresa? Esta es, sin dudas, una de las preguntas claves más importantes. El entrevistador querrá evaluar no sólo tus aptitudes, sino también tu nivel de interés y motivación por trabajar en la organización. Por eso es fundamental que investigues de antemano a qué se dedica la empresa, qué servicios o productos ofrece, cuál es la competencia, etc.
  • ¿Por qué dejaste tu último trabajo? Esta pregunta también puede ser traicionera. Normalmente se trata de indagar un poco en tu ética laboral. En este caso, dado que la respuesta es fácil de comprobar, lo mejor es ser lo más honesto posible con la respuesta sin caer en demasiadas explicaciones ni tener palabras descorteses con tu antiguo empleador.
  • ¿Cuál es tu mayor debilidad? Cuando se te haga esta pregunta, por favor no caigas en la tentación de dar una respuesta trillada como "soy demasiado perfeccionista". Este planteo te hará lucir tonto. Solo limítate a exponer alguna debilidad pequeña que no esté relacionada con el puesto en cuestión.

5 errores de expresión corporal que no debes cometer durante una entrevista

En la entrevista de trabajo no solo se evaluará el contenido de tu currículum y tu idoneidad para el cargo, también se tendrá en cuenta tu personalidad y la manera en la que te comportas. Esto incluye no solo lo que dices, sino cómo lo haces. Tu cuerpo también comunica, por eso, te presentamos los 5 errores de expresión corporal que no debes cometer durante una entrevista:

1. Moverse demasiado en la silla. Atravesar una situación de este tipo siempre implica nervios y eso es comprensible. Lo que no debes hacer es moverte todo el tiempo, ya que este gesto denota demasiado nerviosismo, inseguridad y ansiedad. Intenta controlar un poco tus movimientos y mostrar una postura relajada, pero atenta.

2. Mantenerse encorvado. La postura que adoptas también es sumamente importante. Recuerda que no estás en el salón de tu casa. Si bien no tienes por qué estar rígido, intenta mantenerte derecho y permitirte gesticular naturalmente. Adopta una postura natural, en la que estés cómodo y te permita tener el tronco levemente inclinado hacia delante, como signo de atención y escucha activa frente al entrevistador.

3. No sonreír. Las empresas buscan personas con capacidad de adaptación que puedan adaptarse fácilmente y trabajar en equipo. Si no sonríes durante la entrevista y te muestras demasiado frío, pensarán que eres antipático o que puedes tener una personalidad difícil.

4. No establecer contacto visual. El contacto visual es fundamental en cualquier vínculo humano. Durante un intercambio, no mirar a tu interlocutor denota una clara falta de interés. No querrás que tu entrevistador piense que no estás escuchando lo que dice.

5. Mirar el celular. Siguiendo en línea con este punto, sin importar qué tan importante sea tu smartphone en tu vida, al momento de ingresar a la entrevista debes olvidarte de su existencia, y por supuesto, silenciar cualquier tipo de notificación o alarma que pueda interrumpiros.

Para evitar estos errores, lo mejor es que tengas en cuenta el poder de la comunicación verbal y la trabajes con ayuda de amigos y familiares, creando situaciones simuladas en las que puedas observar cómo te comportas y corregir ciertos detalles a evitar en el mundo laboral.

Igualmente, la vestimenta y tu apariencia también entran en juego en esta primera impresión que vas a causar al entrevistador, así que opta por prendas neutras, formales y acorde al estilo y cultura empresarial y al puesto al que aplicas.

Cómo vestirse para una entrevista de trabajo

Cuando llega el momento de asistir a una entrevista de trabajo queremos dar lo mejor de nosotros mismos y transmitir profesionalidad y confianza. Una de las preguntas que nos solemos hacer es cómo vestirse para una entrevista de trabajo, pues una buena imagen será determinante a la hora de que te valoren como candidato al puesto vacante.

Hay muchas variables a la hora de decidir cómo vestirse para una entrevista de trabajo, y es conveniente tenerlas en cuenta y preparar tu atuendo para el día señalado. 

Consejos generales sobre cómo vestirse para una entrevista de trabajo

No todas las empresas son iguales y tampoco buscan el mismo perfil de empleado, pero estos consejos generales valen para cualquier entrevista de trabajo:

  • Ten en cuenta si hay código de vestimenta: algunas empresas quieren que los empleados tengan un atuendo formal o concreto (que no un uniforme) por lo que es muy aconsejable averiguar este dato. 
  • Usa ropa con la que te sientas cómodo: dentro de tu estilo y personalidad, elige prendas que te gusten y que al mismo tiempo sean adecuadas para la situación. Si te pones ropa que detestas se notará, transmitiendo una sensación de inseguridad. 
  • Elige colores neutros: es importante no usar los que sean demasiado llamativos, y combinaciones poco chillonas. 
  • Cuida los detalles: no te pases con los complementos, usa un maquillaje discreto (en el caso de que uses) y mantén las prendas y calzado limpios. 
  • Ve a lo seguro: ante la duda elige zapato en vez de sandalias, camisa en lugar de camiseta y ropa que no sea demasiado holgada pero tampoco ajustada. 

Lo que transmite tu imagen según expertos en RRHH

Muchos profesionales de los departamentos de recursos humanos han dado su opinión acerca de cómo vestirse para una entrevista de trabajo. Estos son algunos consejos para dar una primera impresión aceptable: 

  • A través de la ropa se refleja el entorno laboral: al igual que las profesiones que requieren llevar uniforme (enfermeros, policías, etc.) las prendas pueden estar muy acorde con nuestro puesto de trabajo. No es lo mismo trabajar en un banco donde prácticamente la mayoría deben llevar traje, que en un coworking donde los empleados visten de manera informal. 
  • De cara al público: la buena imagen es imprescindible a la hora de tratar con los clientes. Es preferible usar prendas sencillas para que se queden con el recuerdo de nuestro comercio o empresa en vez de con el de la ropa llamativa de los empleados. 
  • Tu estilo define lo que quieres transmitir: los trajes y las faldas rectas nos transmiten seriedad y profesionalidad al mismo tiempo, pero si los cambiamos por una camisa de cuadros y unos pantalones vaqueros conseguimos una sensación de cercanía y desenfado. Muchos expertos aseguran que, dependiendo del tipo de empleo, se puede jugar con los dos extremos hasta encontrar un equilibrio adecuado.

Una vez tengas claro el empleo al que quieres acceder, saber cómo vestirse para una entrevista de trabajo será una tarea mucho más fácil, y el primer paso para comenzar a crear tu mejor imagen.  

Las 6 preguntas "trampa" más utilizadas en las entrevistas de trabajo

El mercado laboralactual cada vez es más competitivo, por lo que es fundamental estar preparado a la hora deenfrentar al reclutador de personal durante la entrevista de trabajo.

Llegada esta instancia es posible que el entrevistador utilice métodos inusitados para averiguar otras cosas aparte de las habilidades que ostenta tu currículum. Por eso te presentamos las6 preguntas “trampa” de las entrevistas de trabajo publicadas por el portal Monster.  

1. “¿Qué puede decirme de usted?”

Esta pregunta suele hacerse al principio de la entrevista de trabajo y es la clave para que tu interlocutor se haga una opinión de tu verdadera motivación por el puesto. En esta instancia debes ser convincente y preciso sobre cómo pretendes colmar las expectativas de tu potencial empleador.    

2. “¿Cómo maneja el trabajo bajo presión?”

Al momento de responder a esta pregunta, explica que el estrés no supone ningún problema, ya que forma parte de cualquier trabajo. Comenta cuáles son tus trucos para relajarte y liberar tensiones.  

3. “¿Dónde se ve usted en un plazo de cinco años?”

Procura demostrar que tienes un proyecto profesional contundente, que deseas progresar y que puedes proyectarte en un futuro a mediano plazo. Comenta el camino que te gustaría seguir como profesional y cuáles son tus más grandes sueños, siempre y cuando estén relacionados con el cargo al que postulas.    

4. “¿Prefiere el trabajo individual o en equipo?”

Si bien esto depende en gran manera del tipo de puesto que es ofrecido, de manera general el trabajo que apunta a lo individual no suele gustar a ningún empleador. Demuestra que eres capaz de trabajar en equipo potenciando todas tus habilidades.    

5. “¿Cómo organiza su tiempo?”

Enumera ejemplos concretos, demuestra que eres una persona organizada, que no se deja apabullar por el trabajo e indica cómo te organizarás para poder llevar a cabo todas tus tareas en el plazo establecido.    

6. “¿Qué conclusiones saca usted de nuestra entrevista?”

Si te llegan a formular esta pregunta al final de la entrevista contesta simplemente que la instancia te pareció interesante, insistiendo sobre la profesionalidad y la calidad del diálogo entre ambas partes. 

Tips para una entrevista de trabajo: cómo negociar el sueldo

Llegas a la entrevista, eres capaz de defender tus capacidades y exhibir tu mejor costado, pero de repente, llega la pregunta más incómoda: "¿cuáles son tus aspiraciones salariales?".

Llegado este momento, respira profundo y prepárate para mostrar tus cualidades de negociador. Para ayudarte a lograrlo, te presentamos algunos tips para una entrevista de trabajo que brindan los portales especializados Forbes y Careerealism:

  • Espera que el entrevistador saque el tema. No te adelantes a las circunstancias y espera que sea el reclutador quien aborde este espinoso tema. De esta forma evitarás parecer ansioso y demostrarás que estás interesado en obtener el puesto por motivos que van más allá de lo meramente económico. 
  • No te muestres a la defensiva. El tema es espinoso e incluso incómodo, sin dudas. Sin embargo, ponerte a la defensiva no te servirá de nada. Mantén la amabilidad y una buena actitud durante todo el intercambio. Recuerda que el resultado de toda buena negociación es un acuerdo en el que todas las partes ganen. 
  • Averigua qué márgenes salariales se manejan en tu industria. Una buena forma de estar bien preparado de antemano es averiguar qué márgenes salariales se manejan en tu industria. Esto lo puedes conversar con tus colegas, averiguarlo en sindicatos, etc. 
  • Ofrece argumentos. Si vas a mencionar una cifra aspiracional, recuerda que siempre debes poder argumentar por qué la mereces. Tómate tu tiempo en exponer tus motivos, tu nivel de expertise, tus ganas de crecer y aprender, tu diferencial ante otros candidatos, etc. 
  • Considera otros incentivos. Recuerda que el dinero no es el único beneficio que puede otorgar una empresa. La flexibilidad horaria, la posibilidad de trabajar a distancia, los días de vacaciones y de estudio y los bonos por logros, entre otros incentivos, deben ser considerados a la hora de negociar. 

El candidato debe ser capaz de reflejar que es el profesional ideal para el cargo, que cuenta con todos los requisitos solicitados y más. En esencia, debe demostrar al reclutador que tiene la capacidad para hacer lo que se demanda de forma eficiente.

Esta seguridad puede reflejarse con confianza en la propia formación o con una serie de acciones del lenguaje corporal que permiten transmitir esta idea sin mencionarla de forma directa.

Cuando esto es lo que busca el trabajador, existen algunas formas de transmitir seguridad en la entrevista, como mirar a los ojos al entrevistador, caminar erguido, brindar un apretón de manos firme, utilizar el humor para referirse a uno mismo y hablar sobre fracasos anteriores, mencionando especialmente la forma en que se superaron.

Al mismo tiempo, hay que tratar de evitar errores en una entrevista de trabajo como usarla a modo de mitin para demostrar algo. No hace falta llegar con un elaborado discurso que exponga tus cualidades y competencias. Olvídate de esto, por ahora y céntrate en atender a la persona que tienes delante y a conectar con ella. Un entrevistador o jefe que te recibe también va a tener en cuenta esas primeras sensaciones para intuir cómo será trabajar juntos y en el mismo equipo.

Muéstrate accesible y dispuesto a darte a conocer. Para ello puedes prepararte material, no a modo de guión, pero sí meditando sobre tu experiencia y trayectoria para encontrar los mejores ejemplos a preguntas como “¿cuál es tu mejor logro profesional?” o “cuéntame una situación de crisis y como la solucionaste?”. Recuerda en estos casos, no solo hablar de ti, sino también del equipo con el que trabajaste. Se buscan líderes, pero sobre todo, gente que sepa colaborar y trabajar en equipo.

Otro aspecto a tener en cuenta es la importancia de preguntar al reclutador, más allá de las condiciones económicas y de los detalles contractuales. Aprovecha la ocasión para saber detalles de sus proyectos, del equipo, de su cultura empresarial…El reclutador valorará muy positivamente tu curiosidad, además de que os servirá para conectar más.

Por último, recuerda que hay que saber aceptar un rechazo. Es normal que te sientas desilusionado cuando quedas fuera del proceso o te comunican que no eres el candidato elegido. Si realmente te veías vencedor, pide que te den un feedback con el que puedas valorar en qué mejorar o que creen ellos que te falta.

Tampoco te obsesiones con ello porque puede que, simplemente, hubiera otra persona más cualificada y que encajaba mejor en el perfil. Acepta la decisión con profesionalidad y si realmente sientes que ese puesto o empresa es tu objetivo, persiste y sigue trabajando para que se fijen en ti en la siguiente entrevista de trabajo a la que acudas.

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