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Calor y alimentos, cuidados para evitar intoxicaciones

      
<p>Las altas temperaturas de la época estival ya están aquí y aunque podemos disfrutar de alimentos más refrescantes es importante tener algunos cuidados para evitar que el calor provoque daño a los productos que consumimos. Como lo explican<span> </span><strong>Andrea Orellana<span> </span></strong>y<strong><span> </span>Claudia Barrientos,<span> </span></strong>nutricionistas académicas de la Universidad San Sebastián, se debe tener la <strong>precaución de mantener los alimentos refrigerados</strong> y para descongelar se deben pasar desde el congelador al refrigerador unas horas antes de su preparación, nunca dejar a temperatura ambiente.</p><p>“Además en esta época hay mayor consumo de frutas y verduras crudas las que se deben ingerir muy bien lavadas, ojala usar una solución sanitizante como es el cloro utilizando por cada litro de agua 1 cucharadita de cloro (5cc), también considerar en los productos del mar, como mariscos y pescados, que al aumentar la temperatura rápidamente se pueden contaminar, por lo tanto se deben consumir siempre cocidos”, enfatiza Claudia Barrientos.</p><p>En el caso de<strong><span> </span></strong>alimentos como lácteos, cecinas, carnes y preparaciones listas para consumir,<span> </span>Andrea Orellana advierte que deben mantenerse refrigerados, “ya que la temperatura óptima para el desarrollo de microorganismos que contaminan los alimentos es entre los 6°C y 64°C, y en verano normalmente la temperatura ambiente entra en este rango”. Los alimentos no perecibles como arroz, harinas o azúcar no necesitan refrigeración.</p><p><strong>La importancia de la cadena de frío</strong></p><p>El acceso a alimentos inocuos y nutritivos en cantidad suficiente es fundamental para mantener la vida y fomentar la buena salud y un elemento de vital importancia es la cadena de frío, que  consiste en mantener controlada la temperatura en todo el proceso de producción, “lo que garantiza al consumidor que el producto que recibe se ha mantenido dentro de un intervalo de temperaturas<span> </span>entre  0°C  a 5°C<span> </span>durante la producción, el transporte, el almacenamiento y la venta,<span> </span>si hablamos de alimentos congelados la temperaturas deben mantenerse bajo los -18ºC y debe indicarse que una vez descongelado estos no deben volver a congelarse;<span> </span>esto asegura un alimento inocuo”, destaca<span> </span>Andrea Orellana.</p><p>De acuerdo con Claudia Barrientos, “si se rompe esta cadena, es decir, se mantiene un alimento fuera de esta temperatura por un tiempo prolongado, se desarrollan microorganismos que pueden alterar sus características”.</p><p>Así, como lo indica a OMS, los alimentos insalubres contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas que causan más de 200 enfermedades, las más frecuentes son las diarreas. “Estas son llamadas Enfermedades de Transmisión Alimentaria en donde los microorganismos patógenos mencionados penetran en el organismo a través del agua o los alimentos contaminados, causando infecciones o intoxicaciones alimentarias,<span> </span>que originan malestares como nauseas, vómitos, diarreas,  deshidratación, dolor de cabeza, fiebre. Síntomas que se pueden presentar a las pocas horas de consumido el alimento y en ocasiones  pueden requerir  hospitalización”, dice Claudia Barrientos.</p><p>De esta forma las académicas de la Universidad San Sebastián señalan que es importante recordar que algunos ejemplos de alimentos insalubres son los alimentos de origen animal no cocinados adecuadamente, las frutas y hortalizas contaminadas con heces y que no se someten a un lavado y sanitizado y los mariscos crudos que contienen biotoxinas marinas.</p>

Las altas temperaturas de la época estival ya están aquí y aunque podemos disfrutar de alimentos más refrescantes es importante tener algunos cuidados para evitar que el calor provoque daño a los productos que consumimos. Como lo explican Andrea Orellana y Claudia Barrientos, nutricionistas académicas de la Universidad San Sebastián, se debe tener la precaución de mantener los alimentos refrigerados y para descongelar se deben pasar desde el congelador al refrigerador unas horas antes de su preparación, nunca dejar a temperatura ambiente.

“Además en esta época hay mayor consumo de frutas y verduras crudas las que se deben ingerir muy bien lavadas, ojala usar una solución sanitizante como es el cloro utilizando por cada litro de agua 1 cucharadita de cloro (5cc), también considerar en los productos del mar, como mariscos y pescados, que al aumentar la temperatura rápidamente se pueden contaminar, por lo tanto se deben consumir siempre cocidos”, enfatiza Claudia Barrientos.

En el caso de alimentos como lácteos, cecinas, carnes y preparaciones listas para consumir, Andrea Orellana advierte que deben mantenerse refrigerados, “ya que la temperatura óptima para el desarrollo de microorganismos que contaminan los alimentos es entre los 6°C y 64°C, y en verano normalmente la temperatura ambiente entra en este rango”. Los alimentos no perecibles como arroz, harinas o azúcar no necesitan refrigeración.

La importancia de la cadena de frío

El acceso a alimentos inocuos y nutritivos en cantidad suficiente es fundamental para mantener la vida y fomentar la buena salud y un elemento de vital importancia es la cadena de frío, que  consiste en mantener controlada la temperatura en todo el proceso de producción, “lo que garantiza al consumidor que el producto que recibe se ha mantenido dentro de un intervalo de temperaturas entre  0°C  a 5°C durante la producción, el transporte, el almacenamiento y la venta, si hablamos de alimentos congelados la temperaturas deben mantenerse bajo los -18ºC y debe indicarse que una vez descongelado estos no deben volver a congelarse; esto asegura un alimento inocuo”, destaca Andrea Orellana.

De acuerdo con Claudia Barrientos, “si se rompe esta cadena, es decir, se mantiene un alimento fuera de esta temperatura por un tiempo prolongado, se desarrollan microorganismos que pueden alterar sus características”.

Así, como lo indica a OMS, los alimentos insalubres contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas que causan más de 200 enfermedades, las más frecuentes son las diarreas. “Estas son llamadas Enfermedades de Transmisión Alimentaria en donde los microorganismos patógenos mencionados penetran en el organismo a través del agua o los alimentos contaminados, causando infecciones o intoxicaciones alimentarias, que originan malestares como nauseas, vómitos, diarreas,  deshidratación, dolor de cabeza, fiebre. Síntomas que se pueden presentar a las pocas horas de consumido el alimento y en ocasiones  pueden requerir  hospitalización”, dice Claudia Barrientos.

De esta forma las académicas de la Universidad San Sebastián señalan que es importante recordar que algunos ejemplos de alimentos insalubres son los alimentos de origen animal no cocinados adecuadamente, las frutas y hortalizas contaminadas con heces y que no se someten a un lavado y sanitizado y los mariscos crudos que contienen biotoxinas marinas.


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