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Puntajes PSU 2016 aconsejan a los que rendirán la prueba este 2017

      
Puntajes PSU 2016 aconsejan a los que rendirán la prueba este 2017
Puntajes PSU 2016 aconsejan a los que rendirán la prueba este 2017
Estudiantes que rindieron la Prueba de Selección Universitaria en 2016, comentan lo que más les ayudó en su día a día para obtener un puntaje de excelencia.



“Siempre tuve buenos hábitos de estudio y fue lo que más me sirvió.  Es importante tener una rutina. Mientras más materia, más tiempo dedicaba al estudio. En la PSU me fue mejor que en los ensayos, porque
tenía experiencia sobre lo que iba a enfrentar el día de la prueba. Así, el fácsimil de Matemática lo desarrollé de atrás hacia adelante. Partí por probabilidades y luego respondí los ejercicios de geometría y álgebra. En Lenguaje hice algo similar. Leí primero las preguntas y después el texto, así sabía específicamente qué buscar”.



“Si bien esperaba un puntaje alto, tenía dudas de lograrlo por los nervios. Por eso, aparte de repasar las materias, el factor mental es fundamental.  Hay que controlar la presión, el nerviosismo y la ansiedad. Recomiendo calcular el tiempo de desarrollo de los ensayos. Hay que conocer cuáles son las debilidades, qué materias se dominan menos y cuánto cuesta resolver los ejercicios. Me ayudó realizar un preuniversitario durante tercero y cuarto año medio. Para mí, la cantidad sí fue calidad, aprendí mucho de los errores y logré rendir la prueba con mayor tranquilidad”.



“En octavo básico decidí estudiar Medicina. Me preocupé de las notas y de preparar la PSU de Matemática. Algo muy relevante fue la gran cantidad de ejercicios que efectué. Mientras más ensayé, mejor preparado llegué a la prueba. En mis primeros ejercicios obtuve algo más de 500 puntos. De a poco fui mejorando. Por ejemplo, en septiembre realizaba un ensayo cada siete días, mientras que en octubre y noviembre hacía dos por semana. Si respondía una pregunta mala, hacía todo de nuevo. Cabe agregar que descansar, dormir lo necesario y una buena alimentación fueron importantes”.



“Aunque el colegio me sirvió, el preuniversitario fue lo que más me ayudó. En los últimos meses, dedicaba una hora al día a preparar la prueba de Matemática. Para Ciencias estudié el último mes alrededor de dos horas por día. Me enfoqué en Biología, que era el área que más me interesaba. Hacía fichas y me ponía metas de estudio. Después de un tiempo las volvía a leer y me iba a acordando de la materia. En los últimos ensayos comencé a subir mi puntaje. Ser constante, revisar
los errores y tener tranquilidad fueron puntos relevantes para lograr los resultados”.



“Aproveché muy bien las herramientas que me entregó el colegio. Salí de clases un mes antes de la PSU y eso me ayudó a corregir los puntos más débiles. Con mis compañeras nos juntábamos a repasar las materias. Al principio, en los ensayos dejaba algunas preguntas sin contestar por falta de tiempo. Tuve que practicar para poder corregir eso. Afortunadamente el día de la prueba el tiempo me alcanzó perfecto. Dentro de las claves resalto los conocimientos adquiridos en el colegio, el aprender a calcular mi tiempo de respuesta y repasar los contenidos más débiles”.


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