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Entrevista

“La depresión es un problema de salud mental prevalente en la población infanto-juvenil”

      
“La depresión es un problema de salud mental prevalente en la población infanto-juvenil”

Pedro Olivos

Coordinador de la Unidad Infanto-Juvenil de la Clínica de Atención Psicológica (CAPs) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Así opinó el especialista Pedro Olivos, Coordinador de la Unidad Infanto-Juvenil de la Clínica de Atención Psicológica (CAPs) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

  • ¿Cuáles son las características de la población joven más vulnerable a la depresión?

Los jóvenes presentan más riesgo de sufrir una depresión que personas en otras etapas de la vida debido a las múltiples transformaciones biológicas, psicológicas y sociales que experimentan: pérdida del cuerpo infantil a partir de la pubertad; proceso psicológico interno de separación de sus padres para construir su propia identidad; aumento de los impulsos sexuales con la reorganización emocional que esto implica, vivencia del proceso de elecciones académicas y laborales que marcarán su futuro próximo. Por estas circunstancias, los síntomas depresivos son muy frecuentes, pero solo en un porcentaje de los casos representan un trastorno clínico de mayor gravedad.

 

  • ¿Cuáles son los tipos y síntomas de depresión más comunes en ellos?

Los síntomas depresivos de los jóvenes son similares a los que se pueden observar en personas adultas: ánimo triste o irritable, dificultad para conciliar el sueño o despertar precoz; aumento de apetito con ganancia de peso o pérdida de apetito y pérdida de peso; auto-reproches o sentimientos de culpa; pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras. Sin embargo, la presencia de alguno de estos síntomas por sí solo no constituye un cuadro depresivo, sino que este se diagnostica y se trata cuando están presentes simultáneamente la tristeza, el ánimo bajo o la irritabilidad con algunas otras manifestaciones por un período prolongado de tiempo (alrededor de 6 meses) lo que afecta significativamente a los jóvenes en algún área específica de sus vidas (estudios, relaciones interpersonales).

 

  • ¿Cuáles son los riesgos de no tratar una depresión en esta etapa?

Los riesgos no son los mismos para cada joven, ya que hay factores biológicos y psicológicos personales distintos en cada uno/a que pueden condicionar la aparición de este trastorno. Por ejemplo, la predisposición genética cuando hay familiares directos que han sufrido la enfermedad, tener un temperamento más sensible y/o estar mayormente expuesto a eventos estresantes ambientales.

La depresión es un trastorno de alta frecuencia y costos asociados. Cuando el cuadro clínico está presente, el hecho de no tratarlo o hacerlo de forma inadecuada produce una serie de daños que pueden expresarse en diferentes áreas. En lo social, la depresión produce un gran sufrimiento personal y familiar y, además, tiene una consecuencia sobre la vida social (aislamiento) y en los estudios (disminución de rendimiento académico, aumento del riesgo de accidentes en la escuela o la universidad). En el contexto médico, la depresión no tratada se asocia con un riesgo de presentar eventos depresivos graves más adelante y que se haga crónico el sufrimiento, mayor riesgo de sufrir enfermedades, de tener fracasos terapéuticos si recibe tratamiento por otra enfermedad, junto con un aumento del riesgo de suicidio. En casos de depresión clínica generalmente es necesario recibir psicoterapia y tratamiento farmacológico.

 

  • ¿Cuál es la reacción que tiene el entorno (familia, amigos, escuela, etc.) de un joven deprimido?

Para la familia es difícil acoger y acompañar a un(a) joven con depresión debido a que una característica relevante de ellos es que no quieren que los dirijan. Por esa razón, los padres y personas responsables deben encontrar la forma de demostrar su preocupación y hacerle ver al joven sus puntos de vista a la vez que se respeta el derecho a la intimidad y privacidad de los adolescentes. A pesar del deseo de libertad y de autonomía, los jóvenes son aún dependientes de sus padres. Por esta razón, en una situación de riesgo resulta principal hacer una consulta al especialista (psicólogo o psiquiatra infanto-juvenil) para recibir el tratamiento adecuado.

 

  • En su opinión ¿quiénes y cómo deben  actuar para evitar los trastornos depresivos en los jóvenes, así como sus consecuencias?

En primer lugar, el propio joven y su familia, ya que son los principales afectados y quienes deben buscar y pedir ayuda. Junto a esto, la depresión es un problema de salud pública que debe ser abordado por las organizaciones correspondientes: medios de comunicación que informen de este tema de manera que la población cuente con información útil y actualizada; establecimientos educacionales que se preocupen de la salud mental y bienestar de sus alumnos pudiendo derivar a centros especializados; profesionales y servicios de salud que ofrezcan un diagnóstico y tratamiento efectivo.

 

  • ¿Cuál es la perspectiva de la depresión en jóvenes dentro de cinco años en este país?

En Chile, un estudio poblacional encontró una frecuencia de depresión de 6,9% en adolescentes de 12 a 18 años de edad, mientras que en población escolar, un estudio realizado a cabo en la ciudad de Concepción encontró que un 32,6% de los estudiantes secundarios presentaban un síndrome depresivo (dos o más síntomas). Lo anterior revela que la depresión es un problema de salud mental prevalente en la población infanto-juvenil, por lo que se requiere continuar trabajando para lograr prevenirlo y, cuando está presente, tratarlo como corresponde.



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