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La temible visita de la marea roja a la IV Región

      
La presencia de este fenómeno activó la alerta por los efectos en la salud pública y los perjuicios económicos de unos 500 pescadores y buzos artesanales de la región, que se vieron privados de su trabajo en pleno fin de semana largo.

La marea roja es un fenómeno natural que además de afectar a la salud humana, perjudica a la acuicultura, al turismo, a las poblaciones naturales marinas y a la economía de las poblaciones costeras. Ha permanecido por siglos y constituye un problema a nivel mundial, adoptando términos que la identifican claramente, como "l7aqua rossa" en Italia, "Akashiwo", en Japón o "Turbio" en Venezuela. Sin embargo, el término popular "marea roja" no tiene la precisión necesaria, ya que no todas las floraciones de algas son tóxicas ni todos los eventos de toxicidad están asociados siempre a una coloración del agua.

El fenómeno corresponde a una Floración Algal Nociva (FAN), asociado al desarrollo y reproducción de organismos unicelulares, absorbidos principalmente por mariscos bivalvos que se alimentan filtrando grandes volúmenes de agua.

Su aparición estaría determinada por factores meteorológicos y oceanográficos, como elevadas temperaturas del agua (estratificación), disminución de la salinidad, alto contenido en nutrientes, alta iluminación (poca o nula nubosidad) y baja turbulencia (vientos reducidos o calma).

La intervención humana también influiría en la aparición de este fenómeno. Según el investigador del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, CEAZA, Dr. Enrique Martínez, la acción de los barcos interoceánicos y nacionales contribuirían a incrementar la presencia de marea roja, debido a la acción de las aguas de contrapeso que estas embarcaciones trasladan en su interior, especialmente "en zonas portuarias donde llegan muchos buques que pueden traer en su agua de lastre (contrapeso), microalgas infectadas con toxinas de otras latitudes del mundo, lo que potencialmente podría esparcir una plaga de marea roja a otra zona".

Medidas de protección

Chile mantiene un programa nacional permanente para proteger a la población del peligro que significa consumir mariscos tóxicos, llamado Programa de Sanidad de los Moluscos Bivalvos. Dentro del programa, se ha considerado un estudio detallado de la biología de las microalgas que originan la marea roja y se realizan monitoreos periódicos en todas las bahías, durante las cuatro estaciones.

En el área de la investigación, a través de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, Conicyt, se lleva a cabo el programa sobre Ciencia y Tecnología en Marea Roja, desarrollando estudios Genómicos del dinoflagelado Alexandrium Catenella, proyectos en tecnologías de información, investigación y monitoreo de toxinas marinas y desarrollo de herramientas inmunológicas. En el plano regional, se ejecuta el proyecto FDI CORFO "Determinación toxicocinética de intoxicación y detoxificación del ácido domoico (Toxina Amnésica de Mariscos) en presencia de la microalga Pseudo-nitzschia spp. en el recurso ostión", a cargo de la Universidad Católica del Norte, Campus Guayacán.

Según el académico responsable del estudio, Dr. Eduardo Uribe, "se busca determinar cuáles son las condiciones en que se desarrollan las microalgas; el grado de toxicidad con respecto a estas condiciones; determinar cuánto se demoran los organismos en intoxicarse y que órganos se intoxican primero; cuáles acumulan más toxinas y cuáles son las condiciones que hacen desaparecer a esta alga". Hasta ahora, se sabe que se desintoxican muy rápidamente y no quedarían residuos, sin embargo los procesos aún no son totalmente comprendidos.

Toxinas en mariscos

Los mariscos afectados directamente por marea roja tóxica, como choritos, cholgas, ostiones u ostras, no sufren ningún tipo de alteración en sus características (movimiento, digestión, etc.), razón que impide detectar su nivel de toxicidad a simple vista. Además, la toxina no desaparece con la cocción de los mariscos.

La intoxicación por mariscos ocurre como consecuencia de la ingestión directa. En Chile, las floraciones de algas nocivas han estado asociadas a intoxicaciones de tipo paralizante y diarreica, siendo la primera una de las formas letales más comunes de intoxicaciones marinas. No obstante, la toxina encontrada en las aguas de la IV Región corresponde al tipo diarreica, cuyos síntomas son transtornos gastrointestinales, náuseas, vómitos, dolores abdominales y diarreas agudas. No obstante, la enfermedad termina en un plazo de tres días y no deja secuelas.

Daños Económicos

Estos fenómenos generan un fuerte impacto económico en Chile, causando pérdidas entre 10 y 50 millones de dólares anuales. También tienen un impacto social, pues afectan a numerosas comunidades de pescadores artesanales y mariscadores, principalmente en el sur.

Luego de que la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la IV Región declarara el domingo pasado el cierre de las bahías de Tongoy y Coquimbo para la extracción de mariscos bivalvos, al constatarse la presencia de veneno diarreico en muestras tomadas en distintos sectores de la región, unos 500 pescadores y buzos artesanales de la Región de Coquimbo se vieron privados de su trabajo, al prohibirse estrictamente la extracción, tenencia, transporte, elaboración, apozamiento, traslado, procesamiento, consumo y comercialización de mariscos bivalvos.

Con respecto a los reclamos del sector productivo afectado por la prohibición de la comercialización de mariscos bivalvos en pleno fin de semana largo, el Dr. Uribe justifica la medida, señalando que la determinación de la autoridad "corresponde a disposiciones del Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos, que es un programa internacional al que está adherido Chile".

Perspectivas

Pese a los daños económicos de la floración de algas nocivas, las condiciones ambientales de nuestras costas permiten que los efectos negativos de las toxinas no permanezcan por mucho tiempo en las especies marinas. En este sentido, el académico de la UCN explicó que "un ostión en Galicia, España, permanece dos años sin poder cosecharse luego de que se le detecta la presencia de la toxina. Somos afortunados en relación a otros países, que están determinados por las condiciones ambientales".

Las dos muestras posteriores a la detección de marea roja, extraídas desde de Tongoy, Guanqueros y Coquimbo, arrojaron resultados negativos en cuanto a la presencia de veneno diarreico de molusco. Además, la mayoría de los casos producidos por la ingesta efectiva de la toxina han presentado solamente efectos secundarios leves. Sin embargo, si se generan las condiciones ambientales propicias, la marea roja puede visitar nuevamente nuestras costas en cualquier momento.

Fuente: Ceaza

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