Wednesday :: 23 / 04 / 2014

Además REGÍSTRATE | INICIA SESIÓN | BOLETINES | NOTICIAS | MAPA DEL SITIO

Noticia

El bullying y sus efectos en el rendimiento académico escolar

Estudio realizado por académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales.


Imprimir Imprimir Enviar a un amigo Enviar PDF PDF Traducir Traducir

María Isabel Toledo

Revisa las actividades universitarias en la Agenda Universia

Lamentablemente, el fenómeno del bullying ha tomado relevancia de carácter pública, especialmente por los casos de violencia y agresión escolar que se han conocido a través de la prensa en estas últimas semanas. Las cifras que se manejan al respecto corresponden al estudio nacional de violencia escolar (Ministerios de Educación y del Interior de Chile, 2006, 2008), que muestra cómo la percepción de agresiones en la escuela se ha mantenido alta entre 2005 y 2007. El 35,1% de los estudiantes en el primer año y 36,6% en el segundo, reportaron percibir agresiones entre escolares una vez a la semana o todos los días. Asimismo, la victimización disminuyó del 45,2% al 26,3% al comparar iguales años, y el reporte de participación en agresiones bajó de 38,1% a 31,2%. Y según esta misma encuesta, el 10,7% de los estudiantes reportan haber sufrido bullying de parte de sus compañeros, presentándose un 7,6% en colegios particulares, un 9,8% en subvencionados y un 12% en municipales.

Ante esta realidad, la profesora María Isabel Toledo, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, junto a los investigadores Abraham Magendzo y Virna Gutiérrez realizaron el estudio “Relación entre intimidación (bullying) y el clima en la sala de clases y su influencia sobre el rendimiento de los estudiantes”, que busca transformarse en el fundamento para una futura elaboración de política pública que enfrente el bullying como un problema transversal de las aulas de nuestro país.

Intimidación y clima escolar

Si bien en Chile no se han realizado estudios específicos sobre la presencia de intimidación entre estudiantes, el estudio de Toledo da cuenta de cifras que maneja el Ministerio del Interior en las que el 51,5% de docentes y el 34,8% de los estudiantes perciben alta ocurrencia de agresiones. El 91,7% de los estudiantes reconoce la existencia de agresiones psicológicas, el 82,3% agresiones físicas; el 40,1% atentados contra la propiedad, el 24,2% amenaza permanente, el 11,7% amenazas con armas y el 3,1% agresiones sexuales. El 38,3% declara haber sido agredido por otro estudiante.

Frente a esto, la investigación de María Isabel Toledo busca demostrar el efecto directo del bullying y/o intimidación en el rendimiento escolar. Pionero en nuestro país, su trabajo relaciona el fenómeno de intimidación con variables de clima escolar y rendimiento, y suma el factor clima para vincular el alcance del bullying en el rendimiento académico de estudiantes de 5º básico y 3º medio de los establecimientos educaciones urbanos (particular pagado, particular subvencionado, municipalizado) de la Región Metropolitana, a partir de los resultados de la prueba SIMCE 2008.

De carácter cualitativo transversal, exploratorio, descriptivo y correlacional, el estudio arroja impactantes cifras sobre cómo la intimidación es un fenómeno que afecta los distintos centros educativos, que ocurre principalmente cuando no hay adultos presentes y que afecta de igual modo a hombres y mujeres, aunque se acentúa entre los varones. Según los resultados obtenidos a partir de un cuestionario autoaplicado a cerca de 25.200 alumnos, la “intimidación varía con el tiempo: en quinto básico predomina la intimidación física (…) y en tercero medio prima la intimidación verbal”.

Ésta no es la primera vez que María Isabel Toledo trabaja el tema del bullying. Ya en 1996 identificó el fenómeno junto a Abraham Magendzo, sin conocer la conceptualización estadounidense de bullying. A principios de la última década incorporaron la idea de acoso, trabajando desde el año 2008 en el proyecto que analiza la relación entre intimidación, clima escolar y rendimiento. Respecto a la necesidad de contar con este tipo de investigación, Toledo señala: “Considerando que en Chile la calidad de la educación se ha centrado en el rendimiento, nosotros quisimos mostrar que la intimidación afectaba a éste, por lo tanto si queremos calidad de educación debemos atender la intimidación”. Como investigadores postulamos una hipótesis centrada en que el bullying impacta en las notas de los alumnos, y por tanto afecta el clima y, a su vez, el clima impacta en la calidad de la educación. Probamos que afecta en forma diferencial, pero igual afecta”.

Hacia una política pública

Sobre la relevancia de esta investigación, la académica también resalta su búsqueda por aportar a través de una investigación en un sentido práctico, en la lógica de apoyar y comprender que el Estado debe hacerse cargo de distintas situaciones, a través de una política pública que atienda estos problemas. Con ese propósito inició una investigación que le permitiera al MINEDUC fundamentar la existencia de una política que atendiera el bullying. Sobre esto destaca que “la ciencia tiene que ir en un sentido de mejorar la calidad de vida de las personas, más en un país como el nuestro, en donde hacemos trampa y decimos que somos desarrollados cuando aún nos falta. La investigación debe ser orientada, entonces, a las políticas públicas, aportando al Estado. Por eso es importante que la investigación ayude al conocimiento de una situación en donde 1 de 4 niños lo pasa mal en el colegio”.

Cómo se puede proyectar la investigación hacia una política pública es un propósito que la investigación también se plantea. “Así como el Estado pide proyectos educativos a los colegios también puede –entregando apoyo diferenciado, particulares, pagados, etc.- pedir que consideren el bullying en sus proyectos. Que entreguen planes o políticas anti bullying”. En ese sentido, el estudio “Relación entre intimidación (bullying) y el clima en la sala de clases y su influencia sobre el rendimiento de los estudiantes” también recomienda “dar a conocer los resultados de la investigación a los establecimientos educacionales que han participado” de ella; generar una campaña masiva de educación, construir un modelo de prevención de intimidación, además de promover la realización de investigaciones sobre intimidación a nivel local, regional y nacional.

El rol de los futuros profesores

En relación al papel que jugarán los futuros profesionales de educación, de psicología e incluso derecho, María Isabel Tolero añade: “Esto es un fenómeno relacional, son roles que se asumen en la interacción social, y está naturalizado, por lo tanto pareciera que no se puede eliminar, pero sí se pueden bajar los índices, y se pueden atender a las víctimas a temprana edad. Esto se hace educando. Los profesores deben tener conciencia de que existe un fenómeno que acontece cuando los adultos no están presentes y tienen que saber que es un problema que influye en la convivencia escolar. Hay que asumirlo, no asustarse y nominarlo, además de educar en la valoración al otro. La escuela no sabe de esto hasta que pasa algo, y por lo general lo que sucede es que la víctima va al psicólogo. “Así no se resuelve totalmente el problema ni judicializando ni menos insertando en una lógica punitiva a la escuela”.

Finalmente, María Isabel Toledo comenta que junto a otros investigadores ya trabaja en una nueva investigación sobre el bullying. Sobre ésta señala que el nuevo paso será reconocer variables que puedan explicar qué incide en un niño para que tenga más probabilidades de ser víctima o intimidador. “El fenómeno del bullying no ha sido explicado, sino que se ha entendido en la lógica relacional, que no es fijo”, concluye la académica.

Edición: Universia / RR

Fuente: Universidad Diego Portales







RSS   


Comentarios para esta noticia

 

Publicidad