Wednesday :: 20 / 08 / 2014

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Riesgos y precauciones de una cirugía: Bebés y adultos mayores con más cuidados

Toda cirugía tiene riesgos que deben ser considerados por el paciente y sus familiares. Antes de realizarse un procedimiento quirúrgico hay que tener en cuenta una preparación fisiológica y psicológica, según explica el doctor Claudio Mora, docente de la Universidad Andrés Bello.


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Dr. Claudio Mora

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Sin duda que una persona cuando sabe que debe someterse a una operación, piensa inmediatamente en si puede sufrir algún inconveniente en plena cirugía. Son varios los casos que se han conocidos de pacientes que tienen problemas con la anestesia, infecciones o, simplemente, por lo avanzado en edad.

Existen edades de mayor riesgo para una operación y cirugías más complicadas que otras, pero hay precauciones que cada paciente debe seguir para evitar las dificultades tanto en el pabellón como en el tiempo de recuperación.

“Antes de realizarse un procedimiento quirúrgico, hay que tener en cuenta que el paciente necesita una preparación fisiológica y psicológica. Es el momento en que se inicia un vínculo especial entre el médico y el paciente”, comenta el doctor Claudio Mora, docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.

“En términos generales, las edades más extremas son las más riesgosas para una cirugía, es decir, los menores de un año y los mayores de 65. El envejecimiento produce cambios en los tejidos y órganos, disminuyendo la capacidad de adaptación y reservas funcionales de las personas”, dice el profesional.

Según el médico cirujano, “más que el concepto cronológico de la edad, lo que mayormente importa es el concepto fisiológico. Es decir, podemos tener a un paciente de 65 años sin ninguna enfermedad asociada, totalmente sano, que se somete a una cirugía electiva, cuyo riesgo sea igual a uno más joven. Al contrario, podemos tener una persona más joven, pero con múltiples enfermedades asociadas, como diabetes, hipertensión, etc, donde el riesgo operatorio de una cirugía electiva puede ser mayor”, explica.

Sin duda que las cirugías más riesgosas son aquellas sobre órganos vitales como el corazón o pulmón, también por un cáncer.

Complicaciones

Se deben diferenciar las cirugías electivas de aquellas de urgencia, las cuales tienen un mayor riesgo asociado. También se deben considerar las características del paciente, ya que cada uno tiene un riesgo individual asociado a su cirugía, su edad y patologías.

Pese a ello, las estadísticas determinan que las complicaciones más frecuentes son las respiratorias. “Van desde atelectasias, es decir, colapsos de parte del pulmón, hasta neumonías. Esto se evita con una buena evaluación preoperatoria del paciente”, dice el doctor Mora.

Otra complicación menos frecuente, pero que puede ser grave, incluso mortal, es la que se refiere a los fenómenos trombóticos de las extremidades inferiores o en los pulmones, “estos últimos graves y mortales. El hecho de someternos a cualquier cirugía, nos hace correr un porcentaje de riesgo, este se puede disminuir casi a cero tomando las medidas necesarias, como la compresión neumática o con vendas elásticas durante la cirugía y el uso de heparinas (anticoagulantes) en el post operatorio; además de la movilización precoz”, subraya el docente de la UNAB.

Antes se pensaba que si el paciente se levantaba de su cama el mismo día o al siguiente, se podía abrir la herida operatoria: eso es un mito, y hoy se propone todo lo contrario.

Infecciones y anestesia

Las complicaciones infecciosas son un fenómeno muchas veces inevitable de una cirugía, y que el paciente debe tener en cuenta a la hora de operarse. “Esto dependerá del tipo de herida y las características del paciente. Por ejemplo, en una cirugía de colon, la herida tiene mayor posibilidad de infectarse que en una de hernia; o en un paciente diabético la posibilidad de infección es mayor que en uno sin esta enfermedad. El uso de antibióticos en forma profiláctica puede disminuir el riego de infección, pero tampoco hace que esta sea cero”, dice el doctor.

El doctor aclara que una infección de la herida o incluso de otros lugares del organismo después de una cirugía, no es necesariamente una infección intrahospitalaria, ya que ésta es producida por gérmenes que habitan en el ambiente hospitalario, cuyo problema es el desarrollo de resistencia a los antibióticos tradicionales.

“Para que se produzca la infección intrahospitalaria deben haber una serie de fenómenos, como que el paciente esté muchos días hospitalizado o se encuentre en un contexto de inmunosupresión que favorezcan esto”, explica. Por tanto, la conducta actual es que los estudios preoperatorios se hacen en forma ambulatoria y el paciente ingresa listo para operarse.

Las complicaciones anestésicas son un fenómeno mucho menos frecuente. “Van desde problemas en la intubación y respiratorios durante la anestesia, hasta problemas cardiacos. Todos ellos se pueden evitar o manejarán mejor con una buena evolución preoperatoria y con una buena monitorización durante y en las primeras horas de la cirugía”, comenta el cirujano.

Precauciones

Antes de someterse a una operación, el doctor Mora explica que lo más importante es que el paciente se informe bien con su cirujano: “debe consultarle sobre el procedimiento, el tipo de anestesia que se usará, las complicaciones propias de la cirugía, entre otros temas”, dice el docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.

El profesional entrega algunas recomendaciones:

• No debe olvidarse la preparación sicológica del paciente y que inevitablemente las complicaciones existirán, pero cuando hay una buena comunicación, éstas son mejor aceptadas y manejadas.

• Si el paciente tiene patologías agregadas, éstas deben estar bien manejadas para que no tengan mayor repercusión sistémica. Por ejemplo, si el paciente es hipertenso, que su presión este en rangos normales.

• Si el paciente es fumador, debe suspender este hábito por lo menos diez días antes e idealmente un mes.

• El resto de las indicaciones dependerá del procedimiento y del paciente.

Edición: Universia / RR

Fuente: Universidad Andrés Bello







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