Friday :: 28 / 11 / 2014

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Dismorfofobia: Obsesión por tener un cuerpo perfecto

El verano deja al descubierto una serie de obsesiones que tienen como tarea lucir bien. Hay personas que caen en los trastornos alimentarios, como anorexia y bulimia, pero otros no logran tener una aceptación de su imagen corporal, es lo que se denomina Dismorfofobia.


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Doctor Carlos Cruz

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La persona siente que tiene una deformidad física inaceptable, como el tamaño de su nariz o de sus mamas, ideas que no corresponden con la realidad más objetiva, explica el doctor Carlos Cruz, psiquiatra y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.

Cuántas veces no se ve en televisión las confesiones de modelos que buscan incansablemente la perfección de sus cuerpos sometiéndose a constantes cirugías. Si bien se ha producido un fenómeno generalizado por mantenerse joven y no admitir el paso del tiempo y el envejecimiento, hay límites que al ser transgredidos pueden llevar a presentar una patología, denominada dismorfofobia.

“Esta enfermedad consiste en que la persona siente que tiene una deformidad física inaceptable, como el tamaño de su nariz o de sus mamas, ideas que no corresponden con la realidad más objetiva. Es una patología poco común, pero que lleva a estas pacientes a solicitar cirugía e, incluso, no quedan contentas con ella y siguen percibiendo la deformidad. No debe confundirse con los trastornos alimentarios como la bulimia o la anorexia, en los cuales también hay preocupación excesiva por la imagen corporal, pero con un sobrecontrol de la alimentación”, explica el doctor Carlos Cruz Marín.

“Antiguamente, la cirugía plástica era sólo reparadora, como por ejemplo, para el labio leporino. Hoy, se recurre a ella para modificar partes del cuerpo que se consideran feas o corregir los efectos propios de la edad”, dice el doctor.

“La modernidad ha traído una preocupación mayor por el cuerpo, probablemente porque la religión a perdido importancia y la sociedad presiona a que nos mantengamos jóvenes y en buenas condiciones”, cuenta el psiquiatra.

El gran disgusto

La medicina moderna ha acuñado el término dismorfofobia para nombrar a esta dificultad que tienen algunos individuos para lograr la aceptación de la propia imagen. Por sus raíces sabemos cuál es el significado. Dis viene de latín y significa negación, contrariedad o separación. Morfo procede del griego y quiere decir forma. Por último, fobia, también del griego, corresponde a aversión. Con todo ello tenemos que el término describe el disgusto que le puede provocar a uno la propia apariencia.

Según el académico de la UNAB, esta enfermedad “se ve más en mujeres jóvenes y puede ser muy grave si no se trata, debido a los riesgos que implica sentirse deforme, pese a tratamientos y como principal consecuencia puede llevar a una persona a operarse repetidas veces”, dice.

Tratamiento y recomendaciones

En la adolescencia, cuando se está en plena búsqueda de la propia personalidad, es cuando aparecen los replanteamientos respecto a la forma de ser y a la imagen que se da; por ello es sumamente importante que en esta etapa se tenga el apoyo de la familia.

El doctor Carlos Cruz proporciona algunas recomendaciones, como “los padres deben observar cuando la deformidad que ve la hija no es apreciable por otros y luego solicitar la opinión de un cirujano plástico, eso puede ayudar, pero sin duda que deben tener una evaluación psiquiátrica”, subraya.

“Es necesario saber que hay una gran presión social por la belleza física definida según normas publicitarias o de los medios de comunicación y que nos afecta a todos, por lo tanto no debemos alarmarnos. Cada padre, profesor o amigo deberá estar atento a que esa presión aparezca exagerada en una mujer, que no se encuentra contenta con partes de su cuerpo que para los demás son aceptables”, concluye el psiquiatra.

Para considerar

La dismorfofobia es un trastorno en que el caen muchas mujeres, sobre todo a partir de los quince años en adelante. No obstante, cada vez hay más casos de hombres, cuyas preocupaciones frecuentes son respecto al cabello, la nariz, sus genitales, la cantidad de masa muscular, etc.

Este trastorno crónico tiene variaciones de los síntomas y provoca un deterioro en la vida de quien lo padece y una incidencia notable en su estado de ánimo, por lo que llega a aislarse.

La dismorfofobia se caracteriza por un exagerado miedo a la fealdad, lo cual conlleva a sobredimensionar pequeños defectos físicos o incluso a imaginarlos. Quienes padecen esta patología son personas muy inseguras, que buscan la aceptación del otro, y por eso siempre están queriendo hacerse alguna cirugía plástica.

También se da en individuos neuróticos y psicóticos, y en aquellos que durante su niñez fueron rechazados, menospreciados, etc., por lo que cuando crecen tienen temor a ser relegados y ponen su valor como persona en la estética corporal, padeciendo una preocupación patológica por verse bien, lo que les hace distorsionar la percepción de la realidad.

Edición: Universia / RR


Fuente: UNIACC.





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