Thursday :: 30 / 10 / 2014

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Quistes fibrosos en las mamas: ¡Atención mujeres de 35 años!

Esta patología aparece con más frecuencia en mujeres de 35 años con un predominio del efecto del estrógeno. Consiste en dilataciones de los conductos mamarios que adoptan una forma redondeada u ovoide y que están rellenos de contenido que suele ser muy fluido, explica el doctor Luis Meneses, docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.


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La mayoría de los tumores que se producen en la mama son benignos, no cancerosos, y son debidos a formaciones fibroquísticas. “Estos tipos de quistes son dilataciones de los conductos mamarios que adoptan una forma redondeada u ovoide y que están rellenos de un contenido que suele ser muy fluido y de un color variado. Por lo general, están presentes en un trastorno que se llama ‘condición fibroquística de la mama’, muy frecuente en las mujeres de edad media de la vida y en las que, además, se produce un aumento del tejido que sostiene a estos conductos, llamado el estroma, el cual se vuelve denso y ‘fibroso’ como una respuesta desproporcionada al estímulo hormonal normal al cual se ve sometido cíclicamente el tejido mamario durante su ciclo menstrual”, explica el doctor Luis Meneses, docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.

¿Cáncer?

Muchas mujeres piensan al momento que les diagnostican quistes fibrosos que pueden derivar en un cáncer de mama. Al respecto, el doctor Meneses comenta que “aunque los quistes de la condición fibroquística de la mama son por concepto benignos y sin potencial de degeneración maligna, sí puede ser posible que se relacione a ello y que puedan aparecer algunos ‘cambios’ en el tejido mamario de los conductos que eventualmente sí pudieran evolucionar a una enfermedad maligna”, comenta.

“Estos cambios son conocidos como hiperplasias epiteliales, pero consisten en un trastorno diferente a la enfermedad fibroquística de la mama, debido a que la condición fibroquística de la mama es un trastorno tan prevalente, pues se considera que una de cada tres mujeres lo padece. Puede ser que en una mama cuyos conductos producen quistes, también aparezcan hiperplasias epiteliales o menos frecuentemente cánceres”, agrega.

Prevención

Según explica el doctor Meneses, éste no es un trastorno prevenible, ya que “es un fenómeno del tejido mamario que aparece como respuesta al estímulo hormonal cíclico. Lo que sí es tratable cuando se asocia a dolor mamario incapacitante o a la aparición excesiva de quistes que crecen hasta alcanzar un diámetro considerable”, comenta.

“Hay varias formas de tratarlos con diferentes tasas de éxito en cada paciente, pero afortunadamente la condición fibroquística ‘hipersintomática’ no es tan frecuente y, generalmente, basta con el uso de medicamentos anti-inflamatorios y la aspiración ocasional con jeringa para evacuar el líquido del quiste que crece en exceso y se torna incómodo para la mujer”, subraya el docente de la UNAB.

Las mujeres con más riesgo

Las mujeres que presentan con más frecuencia la condición fibroquística de la mama son aquellas en que existe un predominio del efecto de la hormona femenina estrógeno.

“No significa necesariamente que haya ‘un aumento’ de esta hormona, sino más bien un aumento en la susceptibilidad o respuesta de los tejidos a ésta. Otros estados asociados con un efecto predominante del estrógeno sobre los tejidos son: La dismenorrea (dolor de la menstruación), la tensión premenstrual y probablemente la aparición de unos tumores mamarios benignos llamados ‘fibroadenomas’”, dice.

Aunque ésta es una condición que aparece con más frecuencia alrededor de los 35 años, no se descarta en las jóvenes.

“En las adolescentes, en la cuales existe una “tormenta” hormonal, el efecto del estrógeno sobre la mama es indudable y se manifiesta más bien con dolor y un aumento de la consistencia granular de la mama en sus regiones laterales y superiores. A esta edad en cambio es más frecuente la aparición de los fibroadenomas. Aunque no se consideran una consecuencia directa del estrógeno, la hormona sí ejerce algún efecto favorecedor sobre los mismos”, concluye.

Edición: Universia / RR


Fuente: Mineduc





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