Tuesday :: 02 / 09 / 2014

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Universidad Austral de Chile: Una década de vanguardia académica e investigación

El Laboratorio de Virología de la Facultad de Medicina de esta Casa de Estudios se ha consolidado como un referente obligado en el área, especialmente en el estudio del peligroso Virus Hanta.


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El Síndrome Pulmonar por Hantavirus preocupa al país desde que fueron detectados los primeros casos en Chile, el año 1995, creándose además una alerta mundial de lo que era esta enfermedad, situación de la cual la Universidad Austral de Chile y la entonces X Región no podía estar ausente.

De esta forma, y en una acción descentralizadora, el Ministerio de Salud decide, en 1998, instalar en Valdivia un Laboratorio para el estudio de esta virosis, en Convenio con la UACh y los Servicios de Salud de Valdivia, Osorno y Llanchipal, construyéndolo e implementándolo en el Instituto de Microbiología Clínica de la Facultad de Medicina UACh, a través de una extensión del Convenio Asistencial Docente.

Diez años cumple el Laboratorio de Virología de la Facultad de Medicina UACh, el cual ha sido fundamental para el desarrollo del área virológica en el Instituto, a través de importantes investigaciones y servicios diagnósticos para la comunidad.

Importantes descubrimientos

A cargo del dr. Luis Zaror, tecnólogo médico y académico del Instituto de Microbiología Clínica UACh, inicialmente se realizaron en el laboratorio, junto a la dra. Maritza Navarrete, médico cirujano y microbióloga clínica del Hospital Regional Valdivia, técnicas serológicas e inmunohistoquímicas de apoyo diagnóstico del síndrome cardiopulmonar por Hantavirus.

Luego, en un esfuerzo conjunto entre investigadores liderados por el dr. Roberto Murúa del Instituto de Ecología y Evolución de la Facultad de Ciencias, y el dr. Esteban Rodríguez del Instituto de Anatomía, Histología y Patología de la Facultad de Medicina UACh, se desarrollaron diversos estudios relacionados con la presencia de virus en roedores de Chile, de inmunolocalización del virus y de su transmisión entre estos animales, lo que generó una importante contribución en el área y publicaciones en importantes revistas científicas.

Otro destacado aporte, considerado por el dr. Luis Zaror como el más significativo en cuanto a investigación, es el descubrimiento, el año 2005, de antígenos virales (Hanta) en las glándulas salivales de las personas fallecidas.

"La trascendencia de esta investigación es muy importante por dos razones, primero porque la vía de transmisión persona a persona que fue muy cuestionada en sus inicios por los investigadores americanos es absolutamente posible y en segundo lugar, el hecho de que el paciente esté emitiendo partículas del virus desde sus glándulas salivales, significa que el personal de salud que manipula a estos internos debió tomar medidas de bioseguridad y barreras de contención distintas a las que habitualmente tenían", resalta el dr. Zaror.

Este sería el resultado de una larga investigación que comenzó a raíz de un caso ocurrido en Argentina el año 1997, donde un paciente contrajo la enfermedad en Bariloche y luego, al viajar a Buenos Aires, contagió a otras 16 personas incluyendo a la doctora que la atendió y que falleció por esta causa, sin que estuvieran expuestas a fecas de roedores. La situación habría generado que la viróloga argentina Paula Padula publicara el primer caso de transmisión interhumana.

Estrecha relación

Trascendental en los resultados de las investigaciones es la estrecha relación existente entre esta unidad UACh y entidades extranjeras, destacando el nuevo nexo existente entre la dra. Maritza Navarrete y el grupo Latinoamericano de Papillomavirus, contando con la colaboración permanente de destacados laboratorios argentinos como Instituto Malbran y Laboratorio de Virología de Misiones, quienes validaron la técnica de genotipificación de Papillomavirus empleada en el laboratorio.

Junto a lo referente a investigación básica y aspectos académicos, destaca, además, la importancia que ha tenido este laboratorio a nivel diagnóstico, como señala la académica del Instituto de Microbiología Clínica a cargo del Área de Virología y Biología Molecular, dra. Carola Otth L.

La excelencia académica y profesional de esta unidad ha permitido una colaboración importante en el marco universitario a nivel de Pre y Postgrado, generando Tesis de Pregrado y de Magíster asociadas a estudios epidemiológicos y sobre mecanismos patogénicos de diferentes modelos virales, tales como patogénesis por hantavirus, neurodegeneración por herpes simplex virus tipo I, epidemiología molecular de HTVL-I y análisis epidemiológico de papillomavirus asociado a cáncer cervicouterino.

"Es importante resaltar la estrecha conexión con el área clínica, que ha permitido conductas y procedimientos en forma correcta y una información clara para el personal que trabaja en el área salud de cómo proceder bajo la sospecha de existencia del virus", explica.

La dra. Otth agrega que "esta cercanía además ha permitido niveles más bajos de casos de Hanta comparándonos con otras localidades de Latinoamérica, pues nuestra población está bastante más informada a nivel nacional que otros países sobre el tema, donde el aporte de un diagnóstico certero y oportuno es bien importante".

Virus emergentes

Si bien el estudio sobre el peligroso Hanta es principal, la aparición de diversos virus emergentes ha hecho que el laboratorio vaya más allá de sus propósitos iniciales.

"Cuando partimos con el Hanta tuvimos que aprender sobre él. Los argentinos tenían la ‘ventaja' de contar con el virus de la fiebre hemorrágica argentina, muy similar en el especto clínico, contando con toda la estructura tecnológica montada. Nosotros no estábamos preparados y muchos de los que se supone morían en ese tiempo de Distrés Respiratorio, alteración aguda y severa de la estructura y función pulmonar secundaria, hoy sabemos que en realidad fallecían de Hanta", relata el dr. Zaror.

El microbiólogo explica que debido a los cambios climáticos, las grandes migraciones poblacionales, las guerras, la deforestación y a extinción de especies, entre otras, generan apariciones en distintos lugares del mundo de enfermedades que no estaban previstas.

“En el Sur de Chile estamos libres de malaria pues no tenemos el mosquito que la produce, pero en el Norte no estamos tan libres de él, de hecho lo hubo en alguna época, de manera que cualquier cambio climático de unos dos o tres grados va a significar que el mosquito aparezca por lo menos en el esa zona”, ejemplifica.

Por esta razón, los profesionales del Laboratorio de Virología UACh se están preparando a tiempo ante estas eventuales “invasiones”, actualizando sus conocimientos en el área como el caso de las dras. Navarrete y Otth, quienes han participado en talleres como “detección y caracterización de virus emergentes asociados a artrópodos y roedores” en el Instituto de Biología Molecular do Paraná, Brasil o estadías en importantes centros del área como el Laboratorio de Virología del Instituto de de Enfermedades Virales Humanas de Pergamino, Argentina.

Estas estadías se desarrollan en el marco del proyecto CYTED de la Red Iberoamericana de Virus Emergentes a la cual pertenecen las profesionales UACh y cuya coordinadora nacional es la dra. Navarrete.

A diez años de su creación y gracias a su permanente vínculo con la clínica y la labor educativa, el Laboratorio de Virología de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile ha contribuido ha disminuir la mortalidad inicial por Síndrome de Hantavirus Pulmonar de aproximadamente un 60% a porcentajes cercanos al 30% en la región, en comparación con el 37% verificado a nivel nacional, consolidándose como un ente protagonista en la protección de la salud en el país.

Edición: Universia / RR


Fuente: Universidad de Chile





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