Friday :: 24 / 10 / 2014

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Situación de la salud pública en Chile: ¿Un problema sin solución?

Los hechos ocurridos en el hospital Salvador y en la Posta Central revelan un escenario insoluble en la salud pública: Insuficiencia de camas, insumos y de médicos. Esto genera en todos los sectores un cuestionamiento: ¿Por qué faltan profesionales si los


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Por Eric Ulloa M.

Que la salud pública está en problemas no es novedad. Que cada año hospitales y centros de salud primarios colapsan, tampoco. Y este 2007 no es la excepción. Si basta con revisar las informaciones de estas últimas semanas para darse cuenta que el mismo escenario se repite año tras año. ¿Ejemplos? El pasado viernes 24 de agosto, la reunión entre el Gobierno y autoridades del Colegio Médico, con el fin de evitar una movilización no se concretó, luego que los directivos no asistieran a la reunión.

Pero no sólo esto ha ocurrido, pues en menos de tres días, el Hospital Salvador y la Posta Central no dieron abasto por diversas razones: carencia de utensilios, de camillas y de personal médico. Erigiéndose esto último, tal vez, como la principal deficiencia de dichas instituciones, pero ¿a qué se debe la falta de profesionales en este sector?

Para el director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago de Chile, Mauricio Soto, “esto tiene que ver con los salarios, pues los funcionarios de la salud pública presentan sueldos muy bajos comparados con las mismas funciones que cumplen los profesionales en clínicas y hospitales privados”.

Asimismo plantea que otro factor que incide es la judicialización de la medicina, que ha provocado también que la gente sea reticente a participar de la salud pública, pues “ante cualquier error que cometa el médico o el grupo de salud, el responsable es el doctor, quien queda sujeto a que los pacientes tengan el derecho de entablar acciones judiciales en su contra”.

Emilia Sanhueza, subdirectora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, concuerda con aquello considerando que “los riesgos que existen en este momento frente a posibles demandas por mal practis es desalentador para algunos profesionales. ¿A qué se debe? A que las condiciones en que trabajan no son óptimas, como, por ejemplo, el tener que estar atendiendo pacientes hospitalizados en los pasillos de diversos servicios de salud. Es una condición que expone tanto al paciente como a los miembros del equipo de salud a riesgos mayores a los que presenta la enfermedad por si sola y que, sumado a la gran presión asistencial, aumenta la probabilidad de que se cometan errores. Esta situación crea grandes dilemas éticos a los profesionales, porque el aceptar trabajar en condiciones que frecuentemente resultan inapropiadas, se traduce en pasar a ser “cómplice” de ella, lo que produce gran frustración y desmotivación en ellos”.

La doctora cree que “el no contar con los recursos en los centros de salud pública, sumado a la alta presión –que además limita el poder acceder a una actualización permanente-, hacen que en la medida en que el profesional adquiera otras necesidades de tipo económicas, como lo son formación de una familia, acceso a una buena educación para los hijos, etc., -aspiraciones todas, que cualquier profesional tiene el derecho anhelar-, pero que lamentablemente, para un gran número de médicos, éstas sólo se lograrán desempeñándose en una institución de tipo privada.

Sin embargo, esto último es cada día más difícil porque las instituciones privadas exigen cada vez más, el contar con la especialización, lo que prolonga los estudios de medicina como mínimo a un total de 10 a 12 años, pero con lo que el médico tendrá mayores oportunidades de trabajar eficientemente en un ambiente más grato y menos tensionado, lo que contribuye a su calidad de vida personal. Por eso es altamente probable que de no cambiar las cosas, cada día se hará más difícil encontrar médicos que tengan la intención de dedicarse a horario completo y en forma exclusiva a trabajar en el sistema de salud pública. A pesar de todo, nosotros, como Universidad de Chile, no perdemos la esperanza que las cosas mejoren y continuamos manteniendo nuestro sentimiento y vocación de servicio público, teniendo como meta formar profesionales de calidad, con espíritu de crítica positiva, pero que a la vez sean capaces de eficientemente contribuir a mejorar las condiciones de salud del país”.

Razones para la falta de médicos

La principal crítica realizada por quienes hacen uso de los centros de salud pública es la carencia de profesionales que participan en los centros de atención primaria. Pero ¿cómo se puede explicar que haya una falta de médicos cuando el número de matriculados y de egresados de las universidades, en los últimos cinco años, se ha mantenido?

Según el doctor Soto, “el número de médicos que se están formando es suficiente, por eso hay que incentivar a quienes egresan para que vayan hacia las provincias o regiones. Lamentablemente, todos los cursos de perfeccionamiento están en Santiago, siendo muy pocas las regiones donde se dan especialidades médicas”.

“Las cifras de egresados se han mantenido. Si se realiza una proyección, como la realizada por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (Asofamech) en unos años más habrá un exceso de médicos en nuestro país, pues lamentablemente no hay una política de regulación de las escuelas de Medicina”, agrega.

La doctora Sanhueza, en tanto, estima que también “existe una muy baja disponibilidad de becas de formación pagadas por instituciones por empresas privadas o por el Estado, y aunque los egresados tengan el interés por especializarse, para quien ha estado siete años estudiando, continuar, por ejemplo, por tres años más es difícil, porque implica muchas veces un autofinanciamiento con un costo familiar y económico muy importante, y para muchos una condición de muy alta exigencia, ya que junto con rendir bien en lo que son los requerimientos propios de la beca, en forma paralela deben trabajar para sustentarse, haciendo turnos de noche o de reemplazo o en sistemas de rescate, lo cual resulta bastante cansador y estresante”.

Para la académica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile “la mayoría de los jóvenes que ingresan a la carrera son muy idealistas, pero tal circunstancia cambia cuando deben vivir las situaciones en terreno, teniendo que proyectarse y autoevaluarse sobre si estarían dispuestos a trabajar toda su vida bajo esas condiciones. Hemos tenido estudiantes muy comprometidos con lo social, pero terminan trabajando en clínicas o consultas privadas, al surgir otras necesidades ligadas a nuevas responsabilidades y exigencias, como la familia”, señala.

Ante estas exigencias, el director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago de Chile plantea que “la mayoría de los médicos que trabajan en los hospitales públicos lo hacen por vocación y ser un aporte a la comunidad. Si uno revisa estadísticas, gran cantidad, pese a todo, ejerce su profesión en centros primarios, pero sólo durante media jornada. Por ello, para hacerse un sueldo digno, trabajan por las tardes en un lugar particular”.

¿Soluciones?

Según Emilia Sanhueza, algunas correcciones pasan por “optimizar recursos, ante lo que el Colegio Médico se ha preocupado de informar estas situaciones, haciendo ver que es un problema que no sólo tiene que ver con las remuneraciones profesionales. Falta mejorar la gestión y prever con anticipo adecuadamente, estas situaciones de crisis que se repiten año a año y que ya se esperaría debiesen tener soluciones más definitivas, y no que estemos siempre enfrentando un problema que ya es anualmente habitual, pero que se sigue buscando solucionar con medidas de emergencia”.

"Aprovechando que el país está viviendo un momento económico favorable respecto a períodos anteriores, uno esperaría que se destinasen suficientes recursos para mejorar en forma notoria la salud, y las condiciones en que ésta se realiza. Sin embargo, en este sentido sería muy injusto el no reconocer que se han hecho acciones concretas por mejorar la calidad de la atención de salud, pero sin duda que aún falta mucho por hacer y por dar a conocer. Existe todavía gran desconocimiento en la población general y en el propio equipo de salud, acerca de los nuevos programas y planes que se han implementado recientemente. Por otro lado, falta hacer una educación en la población en general, la cual tiene un sentimiento muy fuerte acerca del 'derecho a la salud', pero ¿qué hay acerca de lo que son 'mis deberes con mi salud'? Existen campañas puntuales para ciertas patologías pero debiesen ser temas más globales y que permanentemente fuesen tratados. Los pacientes muchas veces exigen y no se dan cuenta, que en muchas ocasiones ellos son los principales responsables de la situación de salud que los afecta", sostiene.

En tanto, doctor Mauricio Soto propone “contratar a los médicos con jornada completa, es decir, de 44 horas y darles en el sector público un sueldo digno, no sólo de los profesionales sino que de los equipos. El Colegio Médico ha dado varias pautas al respecto de cuales son las posibles soluciones”.







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