La redacción de
un mail o de un mensaje de texto no es igual ni siquiera a la que solíamos emplear en las antiguas esquelas. Se trata de un lenguaje que ha adquirido sus rasgos particulares. Esto es importante a la hora de hablar o
escribir en el ámbito laboral y académico, para no confundir estilos.
Aquí te mostramos
algunos consejos que debes tener en cuenta para la
buena redacción de una carta formal. Son
tips útiles que deberás atender también a la hora de hacer el informe para tu jefe sobre el desempeño del departamento o incluso al hacer un pedido en la facultad o en cualquier ámbito.
- La carta
debe estar dirigida a alguien particular y
debe incluir la fecha en la que fue redactada. Ambos datos deben estar al principio de la misiva, en la sección superior.
- Debes
tener claro además cual será
el asunto a tratar
desde el inicio. Dependiendo de quién será el destinatario, será
el tono y el formato a emplear. Del tema del cual trataremos también dependerá la extensión de la carta.
- En cuanto a
la redacción, debe ser coherente, los conceptos que se expongan deben ser claros y la expresión la correcta.
Frases cortas ayudan al destinatario a
comprender mejor el contenido, se deben
evitar las palabras rebuscadas o de difícil entendimiento.
- No son aceptables
las faltas de ortografía, bajo ningún concepto. Y siempre se debe contemplar en la redacción el uso de un tono educado.
-
No abuse del tiempo del destinatario
extendiéndose en demasiados detalles y volviendo la lectura pesada. El lector puede ser una persona ocupada y agradecerá que la
carta sea breve. Además, ayudará a la
comprensión del mensaje central que queremos transmitir evitando distracciones.
- Al
cierre de la carta, se debe incluir una especie de
resumen de lo expuesto en las líneas anteriores. Y deberá incluir sí o sí una
despedida con la firma de quien escribe a modo de despedida.