Datos de hace un par de años señalan que los profesionales de origen
inmigrante son cada vez más en nuestro mercado, especialmente los
europeos, que sólo entre españoles y alemanes suman un poco más de 20
mil. ¿En qué situación están los egresados chilenos para enfrentar esta
nueva competencia?
La mayoría de las universidades nacionales ha logrado estándares de calidad reconocidos en el mundo.
Chile ha comenzado a vivir en carne propia un proceso que veía repetirse una y otra vez en los llamados países desarrollados. La llegada masiva de extranjeros en busca de mejores perspectivas de vida era un fenómeno ajeno a nuestra realidad. Al menos eso era lo que se pensaba hace unas décadas.
Actualmente, factores como la tranquilidad social y la estabilidad económica han servido de imán para que trabajadores de otros puntos de la región decidan probar suerte en nuestro territorio, integrándose activamente a la fuerza laboral. A ellos se han sumado profesionales europeos y norteamericanos, quienes han puesto su vista en Chile como una forma de escapar del mal momento financiero que se vive en el Viejo Continente y en EE.UU.
Según estimaciones del Departamento de Extranjería e Inmigración del Ministerio del Exterior, en 2009 habían más de 350 mil personas de otras nacionalidades viviendo en el país, siendo el grupo más importante el de los ciudadanos peruanos, quienes superaban los 130 mil (37,1%). Le seguían los argentinos y bolivianos, con 60 mil (17,2%) y 24 mil (6,8%), respectivamente.
Del total de inmigrantes, el 84,6% era mayor de 15 años, es decir, estaba en edad productiva. De esas 298 mil personas, 57.059 tenían algún tipo de visado que hacía legal su estancia, ya sea por trabajo o estudio.
Influencia europea
Si bien en años anteriores el arribo de personas de otros países sudamericanos (Perú, Ecuador y Colombia) era para ocupar puestos de baja calificación, especialmente en empresas constructoras, hoy la situación parece dar un vuelco con la llegada masiva de españoles, alemanes y estadounidenses, quienes gracias a una supuesta mayor cualificación, vienen a competir por un puesto con nuestros egresados superiores.
Ante este contexto, el gerente general de
Trabajando.com Chile,
Álvaro Vargas, señala que el tema no debería causar preocupación entre los profesionales locales, pues “en términos generales vemos que
las competencias de los chilenos no tienen nada que envidiar a las de los extranjeros, incluso a las de los europeos”. Esto porque a juicio del directivo,
la mayoría de las universidades nacionales ha logrado estándares de calidad reconocidos en el mundo.
Vargas agrega que el propio mercado no hace distinciones y que la competencia por el empleo se realiza de igual a igual entre locales y foráneos. Consultado sobre cuáles son las ventajas de estos movimientos migratorios, el gerente general de Trabajando cree que “inyectan mayor competencia y dinamismo” a la economía, obligando a los candidatos a mejorar constantemente y a las casas de estudios a mantener sus niveles de calidad. Pese a lo anterior, también destaca algunos problemas como la desvalorización de ciertos empleos, a raíz de la mayor oferta.
Áreas de interés
Respecto a cuáles son los rubros en los que los inmigrantes se estarían insertando con mayor facilidad, Vargas indica que no hay un área en que los extranjeros estén ganando protagonismo per se, principalmente por la buena capacitación de los trabajadores chilenos, lo cual los sigue haciendo atractivos para las organizaciones.
“Aún no tenemos registros, pero claramente éste es un tema que cada vez nos va a dejar menos indiferente, ya que en los últimos 20 años el crecimiento de inmigrantes en Chile representa casi un 90% por década”, opina el directivo. Pese a ello, y gracias al tiempo que llevan desarrollándose en el país, en Trabajando.com reconocen que existen colectivos como el ecuatoriano que se ha hecho fuerte en el sector salud o el argentino que pesa bastante en el mundo del diseño o el marketing.