Friday :: 25 / 07 / 2014

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María Teresa Ruiz: Una mente brillante

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el gobierno destacó la labor que cumple esta astrónoma y Premio Nacional de Ciencias. Su importante trabajo es reconocido no sólo en Chile, sino que también internacionalmente.


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Cuando María Teresa Ruiz mira el cielo piensa, entre otras cosas, en descubrir nuevos misterios en el universo. Esta mujer de sonrisa amplia, suaves modales y poseedora de una de las mentes más brillante del país, se ha convertido en un ejemplo para todas las chilenas. Entre algunos de sus logros se puede mencionar que fue la primera mujer Licenciada en Astronomía en la Universidad de Chile; fue pionera en ingresar a Princeton para obtener un doctorado en Astrofísica y también es la única mujer que ha recibido el Premio Nacional de Ciencias. Hoy, dedicada esencialmente a la investigación y a la formación de profesionales en este campo, revela alguno de los secretos que el infinito tiene guardado.

¿Qué o quién la incentivó a estudiar esta carrera?

Quien me incentivó fue un astrónomo que fue director del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile y que lamentablemente falleció. Él era una persona muy carismática que le fascinaba lo que hacía. Yo estaba estudiando ingeniería con la idea de ser ingeniera químico y justo me tocó hacer un curso que se llamaba Ciencias de la Tierra con él. En ese mismo año tuve que hacer la práctica. Ésta se realizaba en un laboratorio, en un subterráneo, donde hacía mucho calor. El ruido y el miedo a cortarme un dedo con una de estas máquinas me llevaron a pensar que debía haber una práctica más agradable. La oferta era trabajar en el cerro Calán, después nos mandaron al Tololo. Estuve una semana observando. Cuando distinguí la Vía Láctea, la cual se me caía encima de la cabeza y con un poco de conocimiento me pareció una cosa espectacular y me dije, sí puedo y tengo talento para esto, es lo que quiero hacer. Nunca me he arrepentido.

¿Cuál es su experiencia en este campo donde no hay muchas mujeres?

En Latinoamérica y Europa hay un 30% de mujeres astrónomas, lo que es bastante comparado con otras áreas de las ciencias exactas como la física y matemática. En países anglosajones la cifra es menor. Cuando estudié el doctorado en Estados Unidos éramos un 5% de mujeres. De hecho fui la primera en entrar a Princeton. En países como Alemania e Inglaterra hay muy pocas astrónomas, pero en Rusia cambia esta situación. Esta cifra es alta en comparación a otras ciencias, lo que se debe a que la astronomía permite una variedad en diferentes labores dentro de la misma.

¿Qué significó para usted recibir el Premio Nacional de Ciencias?

Fue toda una sorpresa, porque yo me enteré cuando casi ya iba a salir en los diarios. Me acuerdo que mis colegas pasaban juntos en reuniones muy raras y yo nunca me di por aludida, hasta que un día me contaron. Me sentí súper alagada por el gesto, porque en ciencia suele pasar que no hay mucho compañerismo. Cuando recibí el premio, sentí que estaba bien, porque a mi me importa mi país. Cuando te dan este tipo de galardones te confirma que al país le importa lo que tú haces y eso es bien potente. Lo que no esperaba era la alegría de muchas mujeres que no me conocían y que celebraron por este mérito. Con esto sientes que hay otro espacio que está ganado por las mujeres. Fue una barrera más que se desplomó.

¿En qué proyectos está participando?
Soy parte de un programa en donde nos estamos preparando para hacer uso del proyecto Alma, estas antenas que están instalando en Chajnantor. Mi trabajo será estar a cargo de la detección de planetas extra solares. Con este telescopio podremos ver trazos de la atmósfera de otros planetas y a lo mejor encontrar algún planeta que tenga oxígeno y que posea signos de que pudo albergar vida. Sigo trabajando con mis estrellitas muertas y sus hermanas.

¿Cuánto dura un proyecto de Astronomía?

Cuando se plantea un proyecto de astronomía es cuando se conoce sobre el tema. No es que solo emerja una idea, sino que hay un gran estudio de por medio. Hace años trabajo en un proyecto que trata sobre de qué esta hecha "la materia oscura". Esta es la materia que no vemos en el entorno relativamente cercano a nuestro sistema solar, ya que ha sido descubierta, más que nada, por el efecto gravitacional. Por ejemplo, el sol posee una masa, la cual ejerce una fuerza. Razón por la que los planetas giran en torno a él. Si el sol no brillara los planetas igualmente darían vuelta. Entonces debido a esto se cree que hay más masa de lo que existe en el universo.

Uno de sus descubrimientos que la consagran como Premio Nacional es el descubrimiento de Kelu 1, una "enana café". ¿Cómo fue su descubrimiento y qué es una "enana café"?

Estaba buscando las estrellas muertas, cuando de repente apunte con el telescopio un objeto y fortuitamente, encontré una enana café, la cual es una especie de planeta. Las estrellas tiene una masa mínima que es 70 veces la masa de Júpiter, menos de esa masa no pueden tener reacciones nucleares en su corazón, que es lo que la hacen brillar y, por lo tanto, no se considera una estrella. En ese entonces, había varios proyectos americanos y europeos de millones de dólares, buscando estos objetos en el espacio. Yo con una placa fotográfica y un buen telescopio, tomé un espectro (especie de fotografía) y habiendo visto muchas imágenes de estrellas, nunca había visto una cosa así, porque ésta en particular era muy roja. La única cosa que me indicó que ésta podía ser una enana café -porque nadie lo había logrado hasta el momento- fue ver que en su atmósfera tuviera litio. Las estrellas que tienen reacciones nucleares, generan altas temperaturas y consumen este elemento.

Vida más allá de las fronteras

Algunos de los temas que usted expone en diversos seminarios son sobre la existencia de vida en el universo, además de la humana. ¿Cuál es su opinión acerca de este tema?

No hay evidencia que haya vida en el universo. Sin embargo, toda lógica indica que sí. Hoy entendemos teóricamente como nacen las estrellas. Éstas al formarse de un colapso de una nube gas, empiezan a atraer lo que está alrededor y así se va componiendo un núcleo más denso de gas, que da una estrella como resultado. Sabemos que todas las estrellas deberían formar un disco alrededor, el cual deberían estar los planetas. En nuestra galaxia hay más de 100 mil millones de estrellas y, en el universo, hay más de cien mil millones de galaxia. Hay que pensar que el sol es una estrella muy común a las demás.

Se ha comprobado también que la vida surge a pesar de todo. En la tierra se han encontrado vida en condiciones extremadamente adversas, como en los géiseres, los cuales están a más de 100 grados de temperatura. Y si la tierra tiene vestigios de vida hace 3.000 años, y el universo tenía todos los elementos químicos para formarla, por qué no se pudo haber formado en otros lugares. A lo mejor, en muchas partes esa vida no debe haber prosperado, pero si en nuestra propia galaxia hay cien mil millones de estrellas, lo más probable es que estemos acompañados, pero eso, es solamente el pensamiento lógico.

Cuando a María Teresa Ruiz se le pregunta acerca de cuál es su mayor logro en la vida, responde con la simplicidad que le caracteriza, que ha sido su hijo. En cuanto al plano laboral, menciona que el descubrimiento de Kelu 1 significó la consecuencia de un trabajo constante y perseverante, y que de esos dos acontecimientos aún recibe inmensas retribuciones.







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